Qué es la Tasa Google y cómo nos va a afectar

Según María Jesús Montero, la ‘Tasa Google’ está lista para ser aprobada y ha pasado todos los trámites oportunos.

El mundo de la economía se está digitalizando a pasos agigantados. Los negocios se basan en realizar actividades a distancia, sin tener presencia física en la mayoría de países donde venden sus bienes y servicios. Se lleva hablando desde hace unos años de tasas e impuestos para regular dicha actividad, pero desde este martes son una realidad, cuando el Gobierno dijo que se pondría manos a la obra con dos nuevos impuestos a los sectores tecnológico y bancario.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, declaró este miércoles que la ‘Tasa Tobin’ y la ‘Tasa Google’ están listas para ser aprobadas por el Consejo de Ministros. El Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales, o ‘Tasa Google’, es un nuevo impuesto donde el Gobierno de España obtendrá beneficios de las grandes empresas tecnológicas por servicios de publicidad en línea y venta de datos a partir de información proporcionada por el usuario. El impuesto afectará a las empresas que lleguen a facturar 750 millones de euros en todo el mundo y 3 millones en España. Algunas de las empresas afectadas serán Facebook, Amazon o Google, de ahí el nombre de este impuesto; Wallapop, por ejemplo, quedaría exenta, al facturar 3 millones de euros en España, pero no los 750 millones en todo el mundo que se requiere.

Esta tasa ordenará a las empresas a tributar donde generen beneficios, no solo donde tengan presencia física, ya que suele ser en países con menor tributación. Esto hará que muchas empresas que, hasta ahora, no tributan en España, lo hagan. La ‘Tasa Google’ gravará con un 3% los ingresos generados por estas empresas y se espera obtener unos beneficios de 1.200 millones de euros que el Gobierno ya ha incluido en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado 2019, aunque la UE lo dejaba en 546, menos de la mitad. En PwC, finalmente, se declaró que los beneficios serían de 968 millones, debido a algunos aspectos que no se tuvieron en cuenta en Bruselas. En cuanto a los consumidores, este 3% supondrá precios más elevados que se verán reflejados en menores ventas y, por supuesto, menores beneficios.