La reapertura de bares dispara la fiebre de los geles hidroalcohólicos

Sus ventas para hostelería han aumentado un 1.526% desde el inicio de la desescalada, según Makro

La compra masiva de geles hidroalcohólicos ya no se debe al pánico sino a la precaución. Estos productos de desinfección para manos volaron de las estanterías de los supermercados y llegaron a venderse a precio de oro en plataformas online durante las primeras semanas del estado de alarma. La fiebre por los geles desinfectantes se sumó a la del papel higiénico, la de la harina y la levadura, entre otras. Ahora, estos geles vuelven a convertirse en un producto aún más demandado debido a la reapertura de bares, restaurantes y todo tipo de comercios. La implantación de dispensadores a la entrada de los locales y en las terrazas ha disparado las ventas de geles hidroalcohólicos en un 1.526% respecto al mismo periodo del año, según Makro, empresa de distribución al por mayor. El repunte coincide con las primeras fases de desescalada.

La cesta de la compra de los hosteleros también está plagada de mascarillas y lejía. Desde que el pasado 4 de mayo la mayoría de las provincias de España pasara a la fase 0, en la que estaba permitida la apertura de bares y restaurantes con servicio de comida para llevar, los hosteleros españoles han adquirido más de 265.000 mascarillas tanto FPP2 como quirúrgicas. De igual manera, la venta de productos habituales de limpieza, como lejía y desinfectantes, ha crecido en un 21,7%, de acuerdo con los datos de Makro. El uso de estos productos forma parte del protocolo que deben seguir bares y restaurantes para ofrecer un servicio seguro.

Makro también ha elaborado junto a la Federación de Asociaciones de Cocineros y Reposteros de España (Facyre) una Guía Práctica de Reapertura y Reactivación de la Hostelería. El documento recoge todas las medidas de higiene y seguridad que deben mantener los establecimientos durante todo el periodo de desescalada e incluso durante la “nueva normalidad”. Entre ellas, la guía recuerda que los restaurantes y bares deben colocar dispensadores de geles hidroalcohólicos a la entrada del local y aconseja que sean automáticos, para evitar el contacto directo. Este mismo producto debe estar disponible para los clientes en baños y terrazas, así como en las zonas de trabajo para la correcta higiene de los empleados. El documento recuerda que su uso no sustituye el lavado de manos. El personal encargado de mesa debe usar mascarillas, algo que se establece como “obligatorio cuando se pueda garantizarse la distancia de seguridad interpersonal de aproximadamente dos metros entre el trabajador y el cliente. Por último, la lejía y otros productos de limpieza forman parte del equipamiento básico de desinfección de los locales, que se ha visto intensificado debido a la crisis sanitaria del Covid-19.