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Coto al «dumping» fiscal entre Estados de la UE en el peor momento

Bruselas quiere poner coto a las ventajas tributarias entre los países miembros. Ayer presentó su propuesta, el día que la Justicia europea anuló la multa de 13.000 millones a Apple por evasión de impuestos

Bruselas pierde el caso de ventajas fiscales a Apple ante tribunal de la UE
Una bandera con el símbolo de Apple decora el exterior de una tienda de la empresa en el centro de LondresANDY RAINEFE

La Comisión Europea está valorando la posibilidad de apretar el botón nuclear para luchar contra las fiscalidad agresiva de algunos socios como Holanda, Irlanda, Luxemburgo o Malta. Bruselas no ha tomado ninguna decisión, pero explora la posibilidad de pulsar por primera vez el artículo 116 para llamar a consultas a un Estado cuyas prácticas supongan falsear las igualdad de condiciones en el mercado común. Dentro de este epígrafe podrían incluirse la transferencias de beneficios de manera artificial, entre filiales y empresas matriz, cuando las multinacionales se instalan en suelo europeo, lo que redundaría en la evasión de impuestos y la competencias desleal para el resto de los socios que se ven incapaces de atraer esta inversión.

Pero a veces las cosas no son tan fáciles. Justo antes de que ayer el Ejecutivo comunitario presentara esta iniciativa, Bruselas sufrió un serio varapalo en sus propósitos. El Tribunal General de Justicia de la Unión Europea anulaba la decisión de Bruselas por la que se obligaba a Apple a devolver 13.000 millones de euros por, presuntamente, impuestos impagados. La Justicia europea concluye que el acuerdo al que Dublín llegó con la multinacional de Cupertino no fue el resultado de medidas «discrecionales llevadas a cabo por las autoridades fiscales irlandesas» y , por tanto, esto no supuso ventajas selectivas para la compañía. A pesar de esto, el Alto Tribunal europeo reconoce la opacidad de algunos acuerdos fiscales (tax rulings) entre multinacionales y algunos países europeos, pero cree que Bruselas no ha sido capaz de demostrar sus sospechas.

Esta sentencia es recurrible pero, de momento, Bruselas está estudiando el fallo y recuerda que en otros casos similares los tribjunales acabaron dándoles la razón.

Según la investigación llevada a cabo por la Comisión Europea, Apple recurrió a un sofisticado engranaje por el que obligaba a todas las tiendas que vendían sus productos en suelo europeo, y también en Asia, a transferir sus beneficios artificialmente a las filiales mercantiles irlandesas del grupo Apple (Apple Sales International y Apple Operations Europe).

Según el ejecutivo comunitario, esto supuso que Apple tan sólo gravara con un 1% sus beneficios generados en toda Europa en el año 2003 y que esta cantidad fuera reduciéndose progresivamente hasta alcanzar la cantidad minúscula del 0,005% en 2014. De esta forma, la multinacional de la manzana tan sólo pagó unos 50 euros por cada millón de beneficio.