El Ejecutivo y la pandemia multiplican por cuatro el déficit del Estado

El déficit de las Administraciones públicas subió hasta los 68.524 millones en el primer semestre, el 6,12% del PIB. Solo el agujero del Estado fue de 60.413 millones hasta julio

El impacto de la pandemia y las medidas económicas adoptadas para paliar la crisis han elevado el déficit del conjunto de las Administraciones públicas al 6,12% del PIB en el primer semestre del año, 68.524 millones hasta junio, mientras que el déficit del Estado ha escalado al 5,4% del PIB contabilizado un mes más, hasta julio en términos de contabilidad nacional. En comparación con las cifras de hace un año, el incremento del déficit arroja unas cifras que asustan. El diferencial negativo en apenas 12 meses es de 42.738 millones -en déficit de todas las administraciones que quedó en 25.786 millones-, un 165,7%. más. En particular, los números rojos de la Administración central han alcanzado los 60.413 millones hasta julio, según ha publicado el Ministerio de Hacienda. Este registro multiplica por cuatro el alcanzado el mismo periodo de 2019, que fue de 14.902 millones equivalentes al 1,2% del PIB. Si se deduce el efecto del gasto en intereses (déficit primario) la cifra se sitúa en el 4,2%. Sin embargo el diferencial con el mismo periodo de 2019, en el acumulado a fin de mes, arranca un salgo negativo del 433,9%.

Según explica Hacienda, esta evolución se explica por una bajada de los recursos y los ingresos del 15,8% -95.716 millones de euros- como consecuencia de la situación económica derivada de la crisis sanitaria y por un incremento del gasto del 21,4% -lo que equivale a 156.129 millones- debido al aumento de programas sanitarios, así como por las mayores transferencias a Seguridad Social y comunidades autónomas. Esta negativa evolución en la primera mitad del año ha supuesto que los recursos impositivos, que representan el 80% el total, se situaron en 76.619 millones, lo que supone una disminución de la recaudación del 18,4%. El Gobierno prevé que en los próximos meses el déficit público crezca hasta llegar al 10,34% del PIB a cierre de año, muy por encima del 2,8% del PIB con el que se cerró 2019.

En cuanto al gasto, las transferencias a las comunidades sufrieron el mayor incremento al haberse actualizado tanto las entregas a cuenta realizadas en marzo y abril como por los anticipos realizados por la liquidación definitiva del ejercicio 2018. Dentro de tanta información negativa, al menos las comunidades autónomas mantuvieron sus cuentas casi estables, tras registrar un déficit de apenas 6.710 millones hasta junio, lo que supone el 0,6% del PIB, siete centésimas menos que hace un año, cuando contabilizó el 0,67% del PIB.

La recaudación del IVA se desploma

En el capítulo de ingresos hasta julio, todos los índices apuntan a la baja. Los recursos impositivos -los ingress por impuestos directos-, que representan el 80% del total, se situaron en 76.619 millones, lo que supone una disminución del 18,4%. Destaca el descenso del 14% de los impuestos sobre la producción y las importaciones, entre los cuales el IVA bajó un 16,4%, hasta los 37.353 millones, debido al menor consumo y a la caída de la actividad, así como a la minoración de ingresos por las medidas adoptadas para mitigar los efectos de la pandemia, como la rebaja del IVA de las mascarillas y demás material sanitario. En cuanto a los impuestos corrientes, los que incluyen la renta y el patrimonio, descendieron un 25,8%; el Impuesto sobre Sociedades, un 14% y el IRPF, un 29,4%, como consecuencia, según detalla hacienda, “por las mayores entregas a cuenta y el mayor resultado a favor de las comunidades de la liquidación definitiva de 2018 respecto al ejercicio anterior, a lo que hay que sumar el parón de la actividad”.

Números rojos para la Seguridad Social

Por su parte, la Seguridad Social registró un saldo negativo de 5.167,6 millones de euros hasta julio. Esta cifra es resultado de la diferencia entre los derechos reconocidos por operaciones no financieras, que se elevó a 97.797,62 millones de euros, con un incremento del 14,01%, y unas obligaciones reconocidas de 102.965,22 millones, que crecieron un 11,74% respecto al mismo periodo del año pasado. Del volumen total de derechos reconocidos, el 92,46% corresponde a las entidades gestoras y servicios comunes de la Seguridad Social y el 7,54% restante a las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social. En cuanto a las obligaciones, el 88,55% ha sido reconocido por las entidades gestoras y el 11,45% por las mutuas. En términos de caja, la recaudación líquida del Sistema alcanzó los 94.934,15 millones, un 14,5% más que hace un año, debido casi exclusivamente a las transferencias del Estado. Por su parte, los pagos arrojaron un aumento del 11,86%, hasta un total de 102.866,29 millones.

Rebaja en las cotizaciones sociales

En lo que va de año, las cotizaciones sociales han descendido un 3,8%, lo que supone 2.725,53 millones de euros menos en las arcas públicas de un total de 69.019,88 millones. La Seguridad Social achaca este descenso a las distintas medidas que se han puesto en marcha para hacer frente a la pandemia, como la exoneración de cuotas para las empresas acogidas a un ERTE por fuerza mayor y para aquellos autónomos perceptores de la prestación extraordinaria. Unas medidas que incluyen exenciones en las cotizaciones a la Seguridad Social y que hasta junio de 2020 supusieron unos menores ingresos de 1.976,49 millones. La cotización de ocupados bajó un 6,67% (4.519,64 millones de euros menos), mientras que la de desempleados se elevó un 44,91%, 1.794,11 millones de euros más.