Año negro en el turismo: todavía puede ser peor

Las últimas previsiones de Exceltur apuntan una reducción de su crecimiento de 98.753 millones de euros, un 64,7% menos de actividad que en 2019. Son 15.620 millones de euros de caídas más que las previstas en el mes de junio

El turismo, la «joya de la corona» de la economía española, pasa por su trance más duro, sin parangón en la historia de nuestro país. La pandemia de la COVID-19 le está haciendo pasar por su «annus horribilis», con un desplome de su actividad que se espera pésimo para el cierre de 2020. A finales de julio, Exceltur (Alianza para la Excelencia Turística), lanzaba un comunicado que daba cuenta del estado catastrófico en el que ha quedado esta industria y anticipaba los efectos devastadores de las cuarentenas impuestas por países como Reino Unido, Holanda, Bélgica, Francia y más recientemente Italia. «Los efectos de esa cuarentena serán devastadores para la actividad turística y el empleo, dando la puntilla a una temporada que se había iniciado renqueante y acabará anticipadamente, dejando cientos de miles de empleos en el alero a fines de octubre y miles de negocios sin abrir o insolventes con todas las consecuencias que, a su vez, conllevará para el 2021 y años sucesivos», decía el comunicado de Exceltur.

Las empresas turísticas españolas cotizadas en bolsa han perdido más de 10.000 millones de euros y la Alianza para la Excelencia Turística ya ha pedido que de las ayudas que Bruselas concederá a España (con condiciones) y que ascienden a 140.000 millones de euros en 2021, 30.000 millones se destinen a este sector. «Tras una muy lenta y paulatina apertura de la temporada turística en julio y las últimas y múltiples restricciones en cascada, impuestas sin criterios homogéneos a nivel europeo tras nuestros rebrotes de la COVID, por los principales países emisores, los datos de ventas y cancelaciones disponibles la primera quincena de agosto, revelan un aplanamiento de la ya de por sí lenta reactivación prevista a mitad de junio, y apuntan al cierre anticipado de la temporada veraniega», apuntan desde Exceltur. Sus últimas previsiones de cierre de 2020 señalan una caída de la actividad (directa + indirecta: PIB Turístico) de 98.753 millones de euros. Es decir, 15.620 millones de euros más de caída que los 83.134 millones ya previstos en el mes de junio antes de los rebrotes. Esto supone un 64,7% menos de actividad que en 2019, y el 84% de esta revisión se debe a caídas de la demanda externa.

Cabe asimismo señalar que esta caída de actividad turística explicaría más de la mitad de la del 15,1% de toda la economía española en 2020 (el 57,5% del PIB nacional, según el escenario de mayor riesgo que anticipó el Banco de España en junio y en línea con el previsto por otras instituciones oficiales internacionales). De ahí que la última estimación de la OCDE nos sitúa como el país desarrollado con la economía más golpeada por la caída turística.

No menos relevante es señalar que este nuevo escenario turístico previsto para el cierre del presente año supondría asimismo una caída de 52.862 millones de ingresos en divisas respecto de 2019. Por último, y desglosado por trimestres, Exceltur anticipa una caída de 36.638 millones de euros de actividad turística en el tercer trimestre del año y de 18.655 millones de euros en el cuarto trimestre, que se sumarán a los 43.460 millones de euros ya acumulados hasta junio. Esos datos suponen caídas del 63,3% de la actividad turística en el tercer trimestre y del 58,1% en el último trimestre de 2020 respecto a 2019. En cuanto a la facturación de las empresas turísticas, se estima una caída del 68,3% entre los meses de agosto y septiembre, por encima del 59,4% que se preveía en junio) y del 61,2% en el cuarto trimestre del año, respecto a la caída de la facturación del 46% prevista en junio.

Golpe al empleo

Asimismo, se anticipa un impacto de dimensiones inéditas a finales de verano sobre el empleo. A cierre de julio y en plena temporada, ya se tenían 823.000 empleados menos, un 37,4% menos respecto a 2019. Es decir, y según datos de los servicios públicos de empleo (SEPE), 517.000 empleos sostenidos gracias a los ERTE,s y 306.000 afiliados menos por caídas de contratación (-67% en alojamiento,-87% en agencias de viajes, -81% en transporte,– 46% en restauración y -45,2% locales de ocio).

Todas las comunidades se han visto afectadas por la caída del turismo. Las más dañadas serán Cataluña en valores absolutos (-19.000 millones menos de actividad turística y -56% sobre los niveles de 2019) y Baleares por su caída sobre al año previo (-80,5% respecto a 2019 y 12.717 millones de euros menos de actividad). Se anticipa que Madrid y los principales destinos urbanos también sufran intensas caídas de actividad por la pandemia, dado el peso que en ellos tienen los viajes de negocios.