Las entregas a domicilio no son suficientes para salvar a la restauración española

Aunque se incrementaron un 60% en el primer semestre del año, el sector perdió un 35% de su negocio porque la penetración de este servicio es aún modesta

Entregas a domicilio y pedidos listos para recoger -amén de las terrazas cuando el tiempo acompaña- se perfilan en el horizonte como los mejores aliados de los hosteleros para salvar las acometidas del general invierno en tiempos del coronavirus. Pero la realidad es que el “delivery” y el “take away” no se cuentan entre los hábitos más frecuentes de los consumidores españoles, acostumbrados a socializar en la barra o la terraza de un bar. Aunque a la fuerza ahorcan, como dice el refrán, y el coronavirus y las restricciones a la movilidad han obligado a muchos a modificar sus hábitos de consumo y adaptarse a las entregas a domicilio y los pedidos listos para llevar, la realidad es que el desarrollo de ambos no alcanza todavía para salvar al sector de la restauración española.

Según el estudio Panorama de los alimentos y bebidas fuera de casa. El impacto del Covid-19 y el camino hacia la recuperación, elaborado por la consultora Kantar, durante la primera mitad de 2020, a pesar del crecimiento del “delivery” propiciado por la pandemia, que se disparó un 60% en la primera mitad del año, el sector de la restauración se desplomó un 35%.

Baja implantación

A pesar de que, como asegura Kantar, en el caso de las entregas a domicilio “parece obvio que es uno de los hábitos que ha llegado para quedarse, al haber captado durante el primer confinamiento a más de 2,2 millones de compradores -que se suman a los 11 millones de compradores ya habituales del canal-”, lo cierto es también que su baja implantación en relación con otros países lastra las posibilidades de recuperación para la restauración. “En los entornos urbanos de España, solo el 45% de los consumidores ha utilizado un servicio de entrega de comida a domicilio en el último año, y solo el 7% lo hace una vez a la semana”, asegura Nuria Moreno, Global Director OOH & Usage Food en Kantar, división Worldpanel.

Y es que el “delivery” es todavía un sector emergente en Europa, sobre todo, dice Kantar, si lo comparamos con otros mercados, como el latinoamericano o el asiático. De hecho, su implantación entre los menores de 50 años en Corea del Sur es del 99%, mientras que en China y Brasil es del 84% y el 80%, respectivamente. Por el contrario, este dato apenas alcanza el 37% en España, el 36% en el Reino Unido y el 44% en Francia. Puestos a ser positivos, lo que demuestra esta modesta penetración es que el “delivery" “tiene espacio para ampliar su oferta, especialmente en el mercado de bebidas, y es una excelente opción que tienen las marcas tradicionales para ser consumidas en el hogar”, añade Moreno.