SOS de los hosteleros: piden 8.500 millones a fondo perdido y bajar el IVA al 5% para no desaparecer

Intentan evitar la desaparición de 100.000 negocios y 1,1 millones de empleos. Urgen al Gobierno que otorgue ayudas directas, “las indirectas ya no funcionan”

Un camarero espera ayer la llegada de clientes en un restaurante del centro de Madrid, vacío por la falta de turistas y la crisis ocasionada por la pandemia del coronavirusJesús G. FeriaLa Razon

Nuevo SOS de los hosteleros al Gobierno. “Si no recibimos una ayuda directa, sin condiciones e inmediata, el cierre de al menos un tercio de los establecimientos hosteleros será un hecho”. Eso supondría bajar la persiana de más de 100.000 locales y la pérdida de entre 900.000 y 1,1 millones de puestos de trabajo, entre directos e indirectos, antes de que finalice el año. Esta es la advertencia lanzada por José Luis Yzuel, presidente de Hostelería de España, que ha liderado unas representación de hosteleros de toda España que ha entregado al delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, una carta dirigida al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y a las ministras de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, y a la de Industria, Turismo y Comercio, Reyes Maroto. En ella reclaman 8.500 millones de euros en ayudas directas, rebajar el IVA al 5% para el sector y moratorias en la devolución de créditos o en los alquileres durante los confinamientos, estados de alarma o toques de queda, entre otras medidas.

Al igual que en Madrid se han producido entregas similares en otras ciudades, principalmente en las que el impacto de las restricciones está siendo especialmente “dañino”. Yzuel, junto a representantes de la Asociación Madrileña de Empresas de Restauración (AMER), Hostelería Madrid y Marcas de Restauración, ha presentado todo un plan de medidas extraordinarias, que pasan por esa ayuda directa de 8.500 a fondo perdido, “como ya se ha hecho en otros países como Alemania, Francia o Italia, sin la cual el resto de medidas no solucionarían los problemas de liquidez de las empresas del sector, solo retrasarían su desaparición”, explicó Yzuel tras su reunión. El escrito también reclama más coordinación con las comunidades mediante organismos como el Consejo Interterritorial, tal como anunció la ministra de Turismo el pasado 28 de octubre en la gala de los Premios Nacionales de Hostelería, y que todavía no ha cumplido.

En concreto, los hosteleros reclaman la implementación de un plan específico para el sector, cuyas líneas generales serán las siguientes: la definición de un Plan Estratégico de la Gastronomía de España, “contemplando toda la cadena de valor, que sea el referente orientador de las acciones y aplicaciones de fondos, evitando duplicidades y asegurando eficiencias en la aplicación de recursos, en los niveles estatal, autonómico y local”; un Plan de Formación específico para la mejora de la gestión económica y la profesionalización del sector hostelero y turístico y que incluya la implantación de la Tarjeta Profesional de Hostelería y Turismo, promovida por los agentes sociales en el marco del Acuerdo Laboral Estatal de Hostelería; una moratoria automática, con ampliación de los periodos de carencia de la devolución de los principales de los créditos, durante todo el tiempo que perduren los estados de alarma; una modificación de la regulación de alquileres, que contemple las circunstancias de estado de alarma, toque de queda o regulación asimilada, y pandemia, como circunstancias que permitan; la eliminación total del pago de los alquileres durante los periodos de cierre total de los establecimientos, y este coste sea aplicado con cargo al plan de apoyo y reconstrucción; la reducción proporcional del pago de los alquileres, durante los periodos de cierre de franjas horarias o limitación de usos y de la actividad de los establecimientos, con cargo a plan de apoyo y reconstrucción; y derogar la cláusula de los ERTE con relación al mantenimiento del empleo en los seis meses siguientes a la reanudación de la actividad.

En la carta también se detalla cuál puede ser aplicación de estas ayudas directas sin reembolso, que deberían adelantarse en base a la llegada de los fondos europeos, “vitales para la supervivencia de las empresas y de autónomos”, ya que la prolongación de la pandemia, los rebrotes y las restricciones han provocado “un grave debilitamiento de las empresas”, sobre las que las medidas aprobadas hasta ahora -como los ERTE y los préstamos ICO- “ya no son suficientes”. Según los datos presentados por los hosteleros, desde que estalló la crisis sanitaria han desaparecido 65.000 negocios, 350.000 puestos de trabajo directos -y otros tantos indirectos- y la facturación ha caído más del 50% respecto a 2019, con unas pérdidas de más de 60.000 millones de euros.