Luz verde al «rescate»: el dinero puede llegar en julio

El Constitucional alemán desbloquea los fondos europeos. «Las cosas van por el buen camino para que el plan español esté presentado a fin de mes», aseguran desde la UE

La canciller alemana, Angela Merkel
La canciller alemana, Angela MerkelMarkus SchreiberAP

Europa puede respirar tranquila. El Tribunal Constitucional alemán ha rechazado los recursos presentados contra el fondo de reconstrucción europeo, con lo que le da luz verde para que Alemania lo ratifique. El presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, puede firmar la ley sobre el fondo de reconstrucción que prevé la entrega a España de más 70.000 millones de euros para reconstruir su economía.

Las dos cámaras del parlamento alemán habían aprobado el fondo el 25 y el 26 de marzo, pero un grupo en torno al fundador de la ultraderechista Alternativa por Alemania, Bernd Lücke, presentó un recurso de urgencia ante el Constitucional. En aquel entonces, Lucke aseguró a los medios de comunicación que el fondo de recuperación «no cumple con los tratados de la UE» y podría «conducir a la unión fiscal» del bloque, lo que «violaría la constitución alemana al limitar los poderes presupuestarios del Bundestag». Asimismo, los demandantes argumentaban que los tratados europeos prohíben que los Estados de la UE contraigan deudas de forma conjunta.

En una primera decisión, el Constitucional había ordenado paralizar el proceso de ratificación –solo faltaba la firma del presidente– mientras no se dictara sentencia al respecto. El Gobierno alemán y la Comisión Europea, por su parte, se amparaban en el artículo 122 que contempla la posibilidad de contraer deudas en el caso de que haya catástrofes naturales o acontecimientos fuera de lo común en uno o varios estados miembros.

Ahora Steinmeier puede firmar la ley y Alemania puede destinar lo que le corresponde al fondo de reconstrucción aunque todavía queda pendiente otra demanda de inconstitucionalidad de otra iniciativa. Esa demanda argumenta que el fondo puede ir en contra del principio constitucional que determina la soberanía presupuestaria del parlamento alemán. En su decisión, el tribunal sostiene que un primer examen no ha mostrado una alta probabilidad de que ello sea así, aunque todavía no haya una decisión final al respecto. El Fondo de Reconstrucción Europea estará dotado con 750.000 millones de euros, parte de los cuales se entregarán a los países en forma de créditos y parte en forma de subvenciones a fondo perdido. En cualquier caso, parte del dinero debe recaudarse a través de emisión de deuda, lo que no podrá empezar mientras el fondo no sea ratificado por los 27 países.

La Comisión Europea y el Parlamento Europeo celebraron la decisión del Constitucional alemán. «Saludo la decisión del Tribunal Constitucional. La UE mantiene el curso de su recuperación económica tras esta pandemia sin precedentes», dijo en Twitter la presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen. El vicepresidente económico de la Comisión, Valdis Dombrovskis, consideró en una rueda de prensa que es una «buena noticia» porque «refuerza la confianza» en que el proceso de ratificación haya finalizado en todos los Estados miembros de la UE para finales de junio, «lo que permitirá que los fondos empiecen a fluir en julio, por supuesto, sujeto a la aprobación de los planes» nacionales por parte de la Comisión y el Consejo (los estados miembros). «Diría que las cosas van por el buen camino para que el plan español esté presentado a fin de mes», dijo Dombrovskis, que hoy se reúne con la vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, mientras que mañana hará lo propio con la vicepresidenta segunda, Nadia Calviño, para debatir con ambas el plan español.

De momento solo 17 de los 27 Estados de la UE, incluida España, han ratificado la llamada decisión de recursos propios, la legislación que permitirá a la Comisión Europea emitir deuda en los mercados con el respaldo de los márgenes del presupuesto europeo para financiar el fondo de recuperación. Entre los diez que faltaban (Alemania, Austria, Hungría, Polonia, Países Bajos, Lituania, Estonia, Finlandia, Rumanía e Irlanda) preocupaba sobre todo la situación en Berlín y que el veredicto de la corte pudiese retrasar la ratificación.