Navantia pierde un megacontrato de 5.000 millones por otro desastre diplomático de Sánchez

La prensa griega achaca el rechazo a la falta de apoyo del presidente español en el conflicto con Turquía

Recreación virtual de la futura fragata F-110
Recreación virtual de la futura fragata F-110NAVANTIA NAVANTIA

Navantia aspiraba a renovar en Grecia con su nueva fragata de última generación F-110 el mismo éxito internacional que obtuvo con su predecesora, la F-100. Pero todo ha quedado en un sueño roto y la oferta para la construcción de cuatro nuevas fragatas, la modernización de otros cuatro barcos de la clase Hydra y la aportación de otros dos barcos auxiliares para la Marina de Grecia ha sido rechazada. El Ministerio de Defensa griego ha decidido obviar directamente la proposición española.

La razón no hay que buscarla en que el proyecto no cumpliera los requisitos previos, que hubiera presentado problemas tecnológicos, que el presupuesto no se atuviera a lo exigido o que el resto de ofertas fuera mejor. Ha sido una decisión política ordenada directamente por el Gobierno heleno y tiene que ver, según la prensa local, con que durante la última escalada de tensión fronteriza entre Grecia y Turquía -incluido el conflicto de Chipre- la respuesta del Ejecutivo de Pedro Sánchez “no estuvo a la altura”. Un apoyo que sí consideran suficiente para las propuestas efectuadas por consorcios de Francia, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Italia y Holanda.

La decisión de dejar fuera a España se tomó durante una reunión presidida por el primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, que todavía no eligió qué país se llevará el contrato ni tampoco si habrá un desglose de proyectos entre varias empresas. Oficialmente, la oferta española fue descartada porque no cumplía con algunos requisitos de la Armada helena. Pero la prensa griega apunta que nuestro país ha sido la víctima elegida para intentar dar un ejemplo internacional, ante el temor de hacerlo con potencias con más intereses económicos en el país, como Alemania, Reino Unido u Holanda. La segunda opción de Alemania cayó por su alto coste. Otras dos propuestas, de Corea del Sur y una segunda de Estados Unidos, fueron descartadas por ser demasiado débiles.

La oferta de Navantia presentada el pasado 21 de mayo preveía también modernizar cuatro barcos de la clase Hydra griega y potencialmente aportar dos barcos adicionales como solución de transición para cubrir las necesidades de la Marina Griega. Uno de los requisitos que ha puesto la Armada griega es que el proyecto, cuyo coste asciende a casi 5.000 millones de euros, contemple también una solución transitoria y que tres de los cuatro barcos se construyan en los astilleros griegos para fomentar la industria nacional.

La política exterior española no pasa por su mejor momento. Suma en Grecia un nuevo desastre en su debe, que se une al conflicto diplomático con Marruecos o la falta de comunicación con el Gobierno de Joe Biden.