Centenares de autónomos se suman al exilio empresarial fuera de Cataluña

Operan en el sector turístico y en la órbita de las compañías que ya han cambiado de domicilio.

Operan en el sector turístico y en la órbita de las compañías que ya han cambiado de domicilio.

El éxodo de empresas de Cataluña inaugurado por Banco Sabadell y Caixabank no para de crecer. En apenas trece días, más de 540 compañías han trasladado ya su domicilio social de Barcelona u otras urbes catalanas a ciudades como Madrid, Valencia, Alicante, Zaragoza o Palma de Mallorca, y en algunos casos también su domicilio fiscal, con lo que dejarán de tributar en su comunidad de origen para hacerlo en el nuevo destino societario. Según ha podido saber este periódico, este efecto dominó no se detiene en empresas cotizadas o grandes corporaciones con un impacto clave en el crecimiento del PIB catalán, sino que también se expande entre autónomos y micropymes de entre dos y cuatro empleados.

Fuentes de este sector han explicado que en los últimos días se han sucedido las consultas de dichos profesionales a las organizaciones que les representan a nivel nacional y en la autonomía que aún dirige Carles Puigdemont, mostrando en ellas su inquietud por el influjo que puede tener la deriva secesionista en la marcha de su negocio. En estas consultas, los autónomos demandan información sobre cuál sería el mejor destino para trasladar su domicilio en caso de que el desafío se agudice aún más, y sobre cómo es la tributación en lugares cercanos a la comunidad catalana como Castellón, en la Comunidad valenciana, y, sobre todo, Zaragoza, en Aragón.

«El efecto dominó está afectando a los autónomos y las micropymes, y son centenares ya los que están iniciando el traslado de domicilio a otro territorio», aseguran las mismas fuentes. El impacto en este colectivo es, de momento, doble. Por un lado, la decisión de trasladarse reside fundamentalmente entre autónomos y mini empresas que venían realizando su trabajo en la órbita de las grandes compañías que ya han acometido su traslado, en calidad de proveedoras. Otras, pertenecen a sectores especialmente sacudidos por el desafío secesionista de Puigdemont como la hostelería y, sobre todo, el turismo.

«Se trata fundamentalmente de proveedores de hoteles, bares y restaurantes, que notan en mayor medida la menor afluencia de visitantes extranjeros y nacionales a Cataluña». Como informó ayer este períodico, las reservas de plazas hoteleras han caído hasta un 40% en Cataluña desde la celebración del referéndum ilegal, el 1 de octubre.

Efecto dominó

De momento, según las mismas fuentes, se está produciendo un «goteo de fugas», pero la tendencia que sigue es al aumento, a medida que persiste la tensión en Cataluña. El efecto dominó afecta asimismo a pymes. Fuentes del sector confirman a este periódico que también están acometiendo un cambio de domicilio grandes pymes de más de 250 trabajadores. Al igual que sucede con los autónomos, el sector más afectado está siendo el vinculado al turismo, aunque también se aprecia un cierto «movimiento» de sedes en el sector industrial. «Básicamente, este tipo de empresas se decanta por desplazar su sede a zonas limítrofes de Cataluña y, sobre todo, Zaragoza. La familiaridad lingüística y cultural también las está acercando a Baleares, con el hándicap de que éstas son islas y resultan menos operativas para desarrollar los negocios; el tercer destino preferido es Madrid por el atractivo régimen fiscal que ofrece esta comunidad autónoma para las empresas que se asientan en ella», aseguran.

La fuga de autónomos supone un punto de inflexión en una comunidad en la que, hasta el referéndum, el colectivo estaba creciendo. Según las estadísticas de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), en Cataluña se contabilizaban hasta el pasado mes de septiembre 548.891 trabajadores acogidos a este régimen, un 0,8% más que en el mismo periodo de 2016.

De hecho, era hasta ese mes la región española con mayor número de autónomos, por delante de Andalucía, que contabilizaba 514.631, y de la Comunidad de Madrid, con 384.063 trabajadores de este tipo. En total, España registró el pasado mes 3,2 millones de autónomos, un 0,8% más que en septiembre de 2016.