Dos de cada tres españoles prefieren no irse de vacaciones a pedir un préstamo

Los que eligen este tipo de financiación escogen hacer frente a una elevada cantidad de intereses antes que pararse a comparar

En el arranque del periodo estival hay dos tipos de personas: los afortunados que pueden irse de vacaciones y aquellos que se quedan en tierra por no poder permitirse viajar. De este último grupo, los que optan por pedir un crédito son cada vez menos. La crisis, la concienciación o la falta de ingresos ha hecho que más de la mitad de españoles prefiera montarse el chiringuito en casa antes que endeudarse.

La encuesta de iAhorro.com sobre los préstamos para las vacaciones de verano refleja que, del total de consultados, el 55,2% nunca ha pedido un crédito para finaciar sus vacaciones . El 18,8% afirma que ha recurrido alguna vez a estos servicios, el 13,3% más de tres veces y el 15,7% declara que es su forma habitual de pagar las vacaciones.

Disfrutar de las vacaciones puede salir más caro de lo pensado si elegimos el crédito rápido y mal. La actitud conservadora predomina. De aquellos que nunca han pedido un préstamo para financiar su descanso estival, el 61,8% prefiere quedarse en casa antes que endeudarse y el tanto por ciento restante cree que no lo necesita. En este recelo, la edad es un factor de peso. Muchos jóvenes creen sus ingresos son insufucientes para las entidades financieras y los más mayores consideran este gasto un capricho por el que no merece la pena deber dinero . No obstante, el fragmento de edad que recurre a esta opción como alternativa habitual es la de españoles de 35 a 44 años.

La temporada alta de verano tendrá un signo bajista para las compañías prestamistas. Casi siete de cada diez encuestados ni se plantea pedir un préstamo para la época estival. Esta importante caída de intención se debe fundamentalemente a aquellos que ya probaron la experiencia y no van a repetir. Aún así, la cuantía media que solicitarán aquellos que si recurran a esta alternativa rondará los 3.070 euros. La cantidad aumenta a medida que lo hace la edad. Los más jóvenes no solicitarán más de 1.500 euros, mientras que la población de entre 56 y 64 años tiene un promedio de unos 4.242 euros.

Además, las prisas no son buenas consejeras. A veces optar por minicréditos y préstamos rápidos fáciles de conseguir e inmediatos puede ir acompañado de una elevada cantidad de intereses que podríamos haber evitado con una simple comparativa. Sólo el 21,3% de los encuestados compara entre distintas opciones y un 13,9% se decanta en función de la seguridad y el prestigio del banco. Entre todas las ofertas, los españoles prefieren los préstamos preconcedidos sin necesidad de avales y en un breve espacio de tiempo, aunque tengan que abonar a cambio una elevada ración de intereses a cambio.