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Ligar pensiones al IPC, un «suicidio» para la Seguridad Social

El Banco de España alerta: «Es una bola de nieve que tendrá un impacto muy significativo en el gasto». Apuesta por subir impuestos para reequilibrar el sistema

El Banco de España alerta: «Es una bola de nieve que tendrá un impacto muy significativo en el gasto».

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Que las cuentas de la Seguridad Social por culpa del gasto en pensiones es un hecho que ya casi nadie discute. Con todo, la situación siempre puede ir a peor, y eso es precisamente lo que avisó ayer el Banco de España (BdE). En este sentido, el director general de Economía y Estadística de la institución, Óscar Arce, pidió «reformas de calado» para garantizar la viabilidad social y financiera del sistema público de pensiones y advirtió de que «previsiblemente se requerirán «ajustes tanto por el lado de los ingresos como de los gastos».

Para el Banco de España, el deterioro presupuestario de la Seguridad Social en los últimos años se debe, sobre todo, a «un aumento muy significativo del gasto en pensiones contributivas». Entre 2007 y 2018 se pasó de un desembolsó equivalente al 7,4% del Producto Interior Bruto (PIB) al 10,6%: es decir, casi 40.000 millones de euros más. El factor demográfico es la razón fundamental y «seguirá presionando al alza en las próximas décadas». De hecho, la población mayor de 65 años pasará en 30 años del 30% actual a una horquilla de entre el 50% y el 70%, según los cálculos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef).

De esta forma, la actual evolución demográfica implicaría un aumento del gasto en pensiones de hasta 7,2 puntos del PIB en el año 2035 y de hasta 13,6 puntos en 2050, en los escenarios más desfavorables. Esto supondría, con el PIB actual, 163.000 millones de euros adicionales. Sumados a los 153.000 millones que ya se gastan actualmente, la partida de las pensiones superaría los 300.000 millones de euros. No obstante, será aún más, ya que el PIB de 2050 será previsiblemente muy superior al actual.

La banco central gobernado por Pablo Hernández de Cos cree que esta situación se agravará aún más si se vuelven a vincular de forma permanente las pensiones al IPC, tal y como pretende el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. De hecho, el socialista ya ofreció a Pablo Iglesias esta posibilidad el pasado mes de septiembre para tratar de lograr (infructuosamente) el apoyo de Podemos a su investidura.

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En concreto, el Banco de España estima que ligar las pensiones a la inflación elevaría el gasto de forma adicional en otros dos puntos del PIB en 2030 (más de 25.000 millones de euros) y en tres puntos para 2050 (36.000 millones). «Es una bola de nieve que tendrá un impacto muy significativo en el gasto», alertó Arce, que urgió a los políticos a llegar a acuerdos amplios que garanticen la sostenibilidad financiera y social del sistema público de pensiones. «No es bueno reabrir el debate sobre el sistema de pensiones cada tres o cinco años».

Así, el Banco de España cuestionó la reciente suspensión de los «avances» logrados con la reforma de 2013, como el índice de revalorización y el factor de sostenibilidad, que limitaban las subidas de las prestaciones para contener el gasto. Además, el envejecimiento de la población española dificulta establecer políticas en ese sentido. «Cuando los votantes son mayores, es prácticamente imposible acometer reformas que mermen derechos de los beneficiarios», dijo Arce.

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