Tendencias digitales y estudios de los mercados en línea

El comportamiento de las empresas y los usuarios demuestra que internet ha penetrado en todos los nichos de negocio; y al revés.

Trendwatching.com
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Millennials e internet. Internet y Millennials. El binomio generacional indisoluble que ha copado todas las interpretaciones socio-tecnológicas de los últimos años encontró hace algún tiempo un nuevo sucesor. Estos no son otros que los nativos digitales o Generación Z; aquellos que han nacido entre cables y dominios web y que no pueden separar sus mentes de las ventajas de una existencia puramente digital. Pero, ¿qué hay de las empresas? ¿Cómo han enfrentado el hecho de que millones de usuarios comiencen a consumir (cualquier cosa) exclusivamente a través de la red? ¿Cuáles son sus estrategias a la hora de enfrentar la avalancha de unos y ceros?

El estudio de tendencias digitales nació a la par del boom del .com, aunque han sido los años los que han confirmado a esta metodología como el eje vertebrador de muchas empresas. Es tal su trascendencia que, como no podía ser de otra forma, existen organizaciones cuyo modelo de negocio es el propio estudio de tendencias digitales. Sentadas y asentadas sobre esta paradoja, algunas de estas empresas han llegado a ostentar la categoría de indispensables. Quizás una de las más importantes sea Trendwatching.com, ejemplo perfecto de “la pescadilla que se muerde la cola”. ¿Qué hace? Pues ni más ni menos que estudiar tendencias de usuarios digitales. Con infinidad de datos. Millones de ellos. Con cualquier filtro que uno pueda desear. Con presencia en unos 180 países.

Pero, ¿por qué es tan importante el estudio de tendencias digitales? Pues, en parte, por lo que hemos comentado al principio: las nuevas generaciones piensan en código binario. Sus padres, además, están más que adaptados a un entorno digital que invade todos los ámbitos comerciales. El consumo fragmentado demográficamente está perdiendo terreno frente a la inmensidad de internet. A las empresas, por su parte, no les ha quedado otra que rendirse y adaptarse a la evidencia. Hoy, los usuarios adoptan tendencias de consumo muy dinámicas. Esto significa que, sin orden aparente, cualquier cliente tiende a comprar on-line, informarse en internet, opinar en redes sociales o presentarse en las propias tiendas con la misma facilidad. Y, sobre todo, de forma complementaria.

Así, las compras que realizamos de forma tradicional están cada vez más influenciadas por investigaciones que realizamos previamente en la internet. A esto se une el showrooming, tendencia que funciona de forma inversa y en la que los consumidores acuden a tiendas físicas para ver los productos para luego adquirirlos de forma on-line o en establecimientos más baratos.

Importancia de las redes sociales y los smartphones

Esta complejidad en los hábitos de consumo, caracterizada por el uso múltiple de canales a la hora de optimizar las compras, se ha visto reforzada por nuevas dinámicas comerciales en las redes sociales y por las facilidades que ofrecen los terminales móviles a la hora de adquirir productos. Facebook o Twitter se han convertido en lugares donde tanto los usuarios como las empresas comparten información y opiniones sobre los productos. A su vez, en los smartphones existen aplicaciones móviles como Shop Savvy, que permite analizar productos y localizar las tiendas online y los establecimientos donde pueden adquirirse. También compara precios, muestra opiniones de los usuarios y busca ofertas y descuentos en artículos escaneados. Todo esto facilita las transiciones entre canales online y offline de compra, algo que las empresas tienen muy en cuenta y que intentan potenciar a través de estrategias mas asertivas con los clientes.

Últimas tendencias en 2015

Entre las tendencias más destacables de este año encontramos la falta de paciencia de los usuarios para esperar colas. El tiempo es oro, y cada vez estamos menos dispuestos a que forme parte del coste de nuestra adquisición. Así, buscamos soluciones que agilicen nuestras compras, algo que han incorporado empresas tan variadas como Starbucks o Apple a través de aplicaciones.

Otra de los comportamientos que está tomando protagonismo en este 2015 consiste en compartir los gastos. Así, han surgido numerosas aplicaciones móviles que permiten a los usuarios acceder a datos y herramientas que les ayuden a optimizar y perfeccionar el reparto de gastos en compras o en consumo de servicios, tales como restaurantes o lugares de ocio.

Por último, cabe destacar el desarrollo de programas que premian el desarrollo personal de los usuarios. Esto supone ofrecer a los clientes numerosas ventajas y acceso a servicios especiales si cumplen ciertos hitos personales. El compromiso de las empresas con la mejora individual de los usuarios reduce la percepción de unas marcas centradas solo en su propio beneficio.