De Guindos, favorito para convertirse en el vicepresidente del BCE

Se desconoce si España agotará el plazo para presentar su candidatura antes del 7 de febrero.

El ministro español de Economía, Luís de Guindos , saluda al nuevo presidente del Eurogrupo y ministro de Finanzas portugués, Mário Centeno, antes del inicio de la reunión del Eurogrupo en Bruselas
El ministro español de Economía, Luís de Guindos , saluda al nuevo presidente del Eurogrupo y ministro de Finanzas portugués, Mário Centeno, antes del inicio de la reunión del Eurogrupo en Bruselas

Se desconoce si España agotará el plazo para presentar su candidatura antes del 7 de febrero.

La carrera para sustituir al vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), Vítor Constâncio arrancó ayer en la capital comunitaria sin que el ministro de Economía español, Luis de Guindos oficializase su candidatura. Aunque en los pasillos comunitarios se da por seguro que optará al cargo y el rotativo británico Financial Times le da como favorito, la carrera final siempre puede deparar sorpresas.

España no tiene dudas de que conseguirá el puesto después de haber sido ninguneada en los últimos años con respecto a los cargos relevantes, pero prefiere no desvelar todavía su candidatura. «Estoy convencido de que España va a obtener la posición en el Comité Ejecutivo del BCE», señaló Guindos a su entrada a la reunión de los ministros de economía de la zona euro, la primera capitaneada por el nuevo presidente del Eurogrupo, Mario Centeno.

Madrid perdió su puesto en el núcleo duro de la institución monetaria en el año 2012 durante los peores momentos da la crisis económica y cuando el sector bancario español se encontraba fuertemente cuestionado. La salida de la institución de José Manuel González-Páramo conllevó que su sillón fuera ocupado por el luxemburgués Yves Mersch, rompiendo la regla no escrita de que el núcleo duro pertenece a los Estados grandes, ya que son los que más aportan debido al peso de su PIB. España no fue capaz de paliar este fracaso con ningún otro puesto: la dirección del Mecanismo Europeo de Estabilidad fue ocupado por el alemán Klaus Regling (optaba la española Belén Romana) y de Guindos perdió la candidatura a presidir al Eurogrupo frente al holandés Jeroen Dijsselboem.

Parece que todo está listo para que no se produzcan nuevos desengaños. De Guindos desveló ayer que el plazo para presentar candidaturas termina el próximo 7 de febrero, la elección deberá producirse el próximo día 19 de febrero por mayoría cualificada de los países que pertenecen a la zona euro. El ministro no quiso desvelar si España apurará el plazo, pero señaló la importancia dada por Centeno a que haya un amplio consenso en el veredicto, lo que daría pie a que no sea necesario acudir a una votación que deje a la vista divisiones entre las capitales. Los ministros de Economía y Finanzas de los Veintiocho deberán refrendar al día siguiente esta decisión. «Se han hecho sus gestiones y sabemos perfectamente cuáles son los apoyos con los cuales contamos», aseguró de Guindos.

Serán los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintiocho los que deberán dar la luz verde final en marzo. Aunque tanto el Banco Central Europeo como la Eurocámara emitirán sendos informes no vinculantes, se teme que esta última institución intente retrasar los plazos para conseguir un candidato de su agrado, aunque de Guindos quitó ayer importancia al poder del Parlamento Europeo. Está previsto que Constâncio permanezca en su puesto hasta el 1 de junio y su sustituto permanecerá en el cargo 8 años no renovables.

De Guindos, en caso de oficializar su candidatura cuenta con dos importantes factores en contra: su marcado perfil político a priori poco acorde con la cacareada independencia de la institución, que prefiere a banqueros, y las presiones del Parlamento Europeo para que este puesto sea ocupado por una mujer. Actualmente sólo hay seis féminas dentro del Comité ejecutivo del BCE. «El equilibrio de género es muy importante. En el próximo año y medio se renuevan cinco puestos del comité ejecutivo del BCE, por lo cuál existen posibilidades importantes de que entren más mujeres. Es una cuestión fundamental», aseguró Guindos.