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Europa busca 7.000 millones para los pagos más urgentes de Grecia

Los ministros de Economía descartan rebajar a 40.000 millones de euros el importe de la nueva ayuda a Atenas.

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La UE busca por todas las vías posibles sacar 7.000 millones de euros para poder ofrecer a Grecia un crédito puente que le permita pagar los vencimientos más inmediatos. El objetivo es encontrar antes del lunes 20 de julio la forma de que Atenas no incurra en un impago al Banco Central Europeo (BCE). Grecia tendrá que desembolsar directamente al BCE 3.500 millones de euros. Pero antes de realizar el pago a la entidad dirigida por Mario Draghi, Grecia tendrá que pagar los 1.500 millones de euros que no entregó el pasado 30 de junio al Fondo Monetario Internacional (FMI). Este último se considera acreedor preferente y sería el primero de los desembolsos que Grecia tendrá que hacer cuando reciba el dinero. Las cantidades restantes se necesitan para el Banco de Grecia y cumplir con otros acreedores privados.

Las alternativas para encontrar la financiación puente no son fáciles. Es urgente encontrar una solución inmediata, tal y como pidieron los jefes de Estado y de Gobierno de la eurozona el pasado lunes, pero los técnicos tendrán que apresurarse en saltar los obstáculos que aparecen según se va explorando una y otra vía.

Los ministros de Economía se dan cita hoy por teleconferencia para debatir las alternativas propuestas por el grupo de trabajo del euro. Pero hasta ayer, no había «opción rápida y viable», aseguraba el ministro de Economía, Luis de Guindos, en rueda de prensa tras la reunión con sus homólogos europeos. «No es algo sencillo».

Según señalaba el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, «se están analizando todos los instrumentos y fondos que se podrían utilizar y todos ellos tienen desventajas, imposibilidades u objeciones legales, por lo que se sigue trabajando en ello». Una posibilidad sería poder utilizar los beneficios de los bonos griegos que tiene el BCE, pero apenas se alcanzarían 1.800 millones de euros de las operaciones de 2014 y unos 1.450 millones de 2015, lo que no bastaría para saldar el pago con el BCE.

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Otra posibilidad sería utilizar fondos de la UE para ayudar a Grecia, pero ha topado con las duras reservas de países como Reino Unido, Suecia y Dinamarca, que no están dentro de la zona euro pero a las que una decisión así les afecta. En la reunión de ministros de Finanzas europeos, han pedido expresamente conocer cualquier decisión que el Eurogrupo quiera tomar sobre Grecia que les pueda afectar. Estos fondos están concebidos para otros fines, y pueden presentar limitaciones legales porque su utilización es muy concreta.

Sin embargo, utilizar este Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera sería la vía más rápida. Se ha utilizado ya en otros rescates, como en el de Portugal, y el presupuesto actual es de 11.000 millones. Sin embargo, no parece sencillo sortear las reticencias que se plantean para esta opción.

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Si estos problemas no se pueden sortear, se podría hablar de préstamos bilaterales, pero el ambiente en la eurozona no invita a que ningún país en solitario se atreva a extender un préstamo a Grecia, cuando la mayoría ya tiene dinero pendiente de devolución. A lo que hay que añadir la falta de confianza en el Ejecutivo heleno, a pesar del acuerdo en la cumbre del pasado lunes.

«Un préstamo bilateral no es una alternativa realista. España ya concedió 7.000 millones de euros con el anterior Gobierno y el préstamo está a 30 años, a un interés de euribor más 0,5%», aseguraba De Guindos.

Las necesidades de Grecia para los próximos tres años ascienden a entre 82.000 millones y 86.000 millones de euros. Si finalmente se cierra un acuerdo con el MEDE, como se prevé, a España le corresponderían de ese total 10.000 millones de euros, dada la exposición del 12% que tiene en el fondo de rescate europeo.

Los líderes de la eurozona firmaron en sus conclusiones del lunes su intención de reducir esas cantidades a través más privatizaciones a Grecia principalmente. Sin embargo, aunque algunas fuentes europeas creen que se podría reducir hasta los 40.000 millones el rescate, otras fuentes apostaban por la ecuación contraria y que se vea incrementado.

El ministro español consideraba que el Ejecutivo griego «será capaz de sacar adelante lo que se ha comprometido». Terminó explicando las diferencias entre «dos economías parecidas, en tamaño y PIB», como Grecia y Portugal, ambos países rescatados. «Son parecidos en tamaño y PIB, pero Portugal recibió 75.000 millones y la situación no tiene nada que ver a la de Grecia. Portugal no plantea ningún problema. Y en Grecia el programa de rescate supondrá más de cuatro veces el programa de Portugal. Y no podemos estar viviendo siempre en el filo de la navaja», dijo.