Hacienda recauda un 45% más en la lucha contra el fraude con el PP que con el PSOE

Entre 2005 y 2011, la Agencia Tributaria recuperó 7.997 millones anuales de media, frente a 11.595 en los tres años siguientes

En los últimos años, los españoles nos hemos acostumbrado a observar cómo los medios de comunicación destapan casi a diario casos de fraude fiscal. Estos escándalos afectan por igual a ciudadanos de a pie, personajes ilustres, deportistas, miembros de la cultura y, por descontado, a políticos de uno u otro signo. La lista Falciani, el «caso Bárcenas», los Pujol, Messi y el fichaje de Neymar, Isbael Pantoja y, el último de ellos, Rodrigo Rato. Daría la sensación a veces de que el fraude es una lacra generalizada, que se extiende más y más con el tiempo, y que poco o nada se puede hacer para frenarlo. En parte, esta afirmación es cierta. Según datos de los técnicos del Ministerio de Hacienda –el sindicato Gestha–, la economía sumergida –aquella que escapa al control del fisco– representaba, al cierre de 2012, más de 253.000 millones de euros. Esta cifra, que supone una cuarta parte del Producto Interior Bruto (PIB) de España, ha avanzado además 60.000 millones durante la crisis. Sin embargo, también lo han hecho las actuaciones de la Agencia Tributaria destinadas a luchar contra el fraude fiscal.

En los últimos diez años, Hacienda ha logrado recuperar más de 90.000 millones de euros para las arcas públicas, dinero que representa aproximadamente un 9% del PIB y que, hasta ese momento, permanecía oculto a los ojos del Estado. Para hacernos una idea, con ese dinero sería posible construir diez líneas de AVE como la que une los 621 kilómetros que separan Madrid y Barcelona. Esto supone que, de media, Hacienda ha aflorado 9.000 millones de euros anuales a lo largo del último decenio. La mayor parte de esta cantidad, a través de ingresos directos derivados de las actuaciones de control. No obstante, una gran parte ha venido de los ingresos inducidos. Es decir, defraudadores que voluntariamente han regularizado su situación para evitar ser «cazados».

En cualquier caso, el control de la Agencia Tributaria sobre los defraudadores ha ido de menos a más en los últimos diez años, intensificándose sobremanera con el paso del tiempo. Todos estos años, a excepción de uno, la recaudación en la lucha contra el fraude ha aumentado respecto al año interior. De esta forma, si en 2005 los ingresos por este concepto apenas eran de 5.526 millones de euros, en 2014 la cifra ascendía a 12.317 millones. Esto es lo mismo que recaudan los ayuntamientos de toda España en un año por el pago del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).

Además, existe una gran diferencia respecto a los años de Gobierno del Partido Socialista y los del Partido Popular. Desde 2005 hasta 2011 –años en los que primero Pedro Solbes y luego Elena Salgado estaban al mando de Hacienda–, la Agencia Tributaria recaudó en la lucha contra el fraude fiscal 55.983 millones de euros. Esto supone una media anual de 7.997 millones de euros de dinero B recuperados para las arcas públicas. No obstante, en los tres años completos de Gobierno del PP en los que Cristóbal Montoro ha sido ministro de Hacienda –desde 2012 hasta 2014–, la Agencia Tributaria ha elevado sustancialmente sus ingresos por este concepto. En esos tres ejercicios, la recaudación en la lucha contra la evasión fiscal ha ascendido a 34.785 millones de euros. Esta cantidad representa una media anual de 11.595 millones de euros, casi 3.600 millones de euros más que durante los años socialistas.

Hay que tener en cuenta que las mejores cifras de lucha contra el fraude del PP se han dado además con unas menores bases imponibles. Entre 2012 y 2014, las cifras de parados fueron incluso mayores que con el Ejecutivo del PSOE. Sólo es obligatorio presentar la declaración de la renta si los ingresos totales –de un único pagador– superan los 11.000 euros anuales. Por lo tanto, al haber menos personas trabajando y con menos ingresos, por extensión disminuyen los declarantes al fisco. Y si hay menos contribuyentes controlados por Hacienda, la lucha contra el fraude se complica y es más difícil recuperar dinero de los defraudadores.

Asimismo, en 2012 Montoro llevó a cabo una «amnistía fiscal» para tratar de «lograr ingresos públicos ante una situación extraordinaria» de crisis sin precedentes en España. Si bien es cierto que el plan no cumplió el objetivo que el Gobierno esperaba en términos de recaudación, sirvió para poner en el punto de mira a más de 700 defraudadores. La «amnistía» sólo atrajo a las arcas públicas 1.200 millones de euros, frente a los 2.500 millones previstos inicialmente. Sin embargo, sacó a la luz a 31.484 personas –las que se acogieron a la «amnistía»– que habían defraudado a Hacienda. De ellas, la Agencia Tributaria puso la lupa con especial atención sobre 705 nombres. En esa lista negra se encontraban todos aquellos de los que Hacienda sospechaba que podían haber cometido blanqueo de capitales, y fue el origen de la investigación que acabó con la detención de Rodrigo Rato el pasado jueves.