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Merkel y Macron pactan un presupuesto y un FMI para el euro

Incluye un presupuesto común para el bloque y la reconversión del fondo de rescate en una versión europea del Fondo Monetario Internacional (FMI)

  • La canciller de Alemania, Angela Merkel y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en rueda de prensa / Foto: Reuters
    La canciller de Alemania, Angela Merkel y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en rueda de prensa / Foto: Reuters

Tiempo de lectura 4 min.

20 de junio de 2018. 02:51h

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Rubén G. del Barrio.  19/6/2018

El que viene a ser uno de los dos encuentros que anualmente celebra el Gobierno francés y el alemán y que, por tónica general, viene exento de tensiones y destinado a fomentar la buena relación se tornó ayer en una misión especial para Emmanuel Macron. Con el trasfondo de una Europa amenazada de descomposición, el presidente francés fue recibido por Angela Merkel en el Palacio de Meseberg, al norte de Berlín, como el último sustento para una canciller que, tras más de doce años en el poder y después de no haber sucumbido a ninguna de las crisis, se tambalea ahora en la mísera línea impuesta por su socio y ministro del Interior, Horst Seehofer, que amenazó con cerrar las fronteras a los solicitantes de asilo si la mandataria no logra en dos semanas un acuerdo con la UE.

La política migratoria estuvo como trasfondo de una reunión que a su vez marca una primera «hoja de ruta» que impulse una reforma de la zona euro de la que depende Berlín y, por ende, la ansiada cooperación que reclama Macron para hallar una solución común. Así, ambos anunciaron una propuesta conjunta para afrontar la crisis migratoria que incluye el refuerzo de las fronteras exteriores de la UE e impedir que los inmigrantes pidan asilo en varios países, sino solamente en el Estado de entrada.

«Esta cumbre tiene lugar en un momento clave para cada uno de nuestros Estados y para nuestro continente», aseguró Macron, quien además expresó su voluntad de apoyar la propuesta de la Comisión y de Austria para reforzar la agencia comunitaria de protección fronteriza (Frontex) con más personal y de impedir la «migración secundaria» entre países del bloque en busca del lugar más conveniente para pedir protección legal. Ambos abogaron por una «respuesta europea ante el desafío migratorio». Macron, por su parte, aseguró que Europa «debe tener más capacidad» de vigilancia de sus fronteras exteriores.

Alcanzaron asimismo una «buena solución» para la reforma de la eurozona, que incluirá un presupuesto común para el bloque y la reconversión del fondo de rescate en una versión europea del FMI. Con el acuerdo, los dos Ejecutivos cierran filas de cara a la cumbre de la UE del 28 y 29 de junio, donde además se deberá decidir una solución a la crisis migratoria. El presupuesto para la eurozona será «paralelo» al marco plurianual de la UE y tendrá la «convergencia» entre países como objetivo, mientras que el desarrollo del fondo de rescate –Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)– servirá para dotar a la eurozona de un «instrumento extra» para mejorar su «estabilidad» y afrontar «problemas de liquidez».

El MEDE evolucionará, por tanto, «en dirección al FMI», dijo la canciller, que de esta forma logra que una de las demandas de Berlín se consolide en la propuesta final del eje franco-alemán para presentar al resto de socios en la cumbre. El presupuesto de la eurozona, que era una reivindicación francesa a la que Berlín ha acabado accediendo, servirá para acercar económicamente a los países que comparten la moneda común pues, a juicio de la canciller, «la convergencia en la eurozona aún no es suficiente». Macron confirmó el acuerdo y declaró que el objetivo es que esté listo en el marco de las próximas perspectivas financieras de la UE (2021-2027). «Queremos abordar los ritmos con los otros socios», reconoció en este aspecto del presupuesto de la eurozona, del que dijo que tiene el «objetivo de [alcanzar] la convergencia» dentro de la zona euro.

Merkel admitió, además, que es preciso completar la unión bancaria, donde queda pendiente de acordar su tercer pilar, el fondo de garantía de depósitos bancarios. Macron recordó que el objetivo es que cuando un país sufra un «choque sistémico» pueda contar con un «mecanismo de ayuda» y que se pretenden revisar los instrumentos disponibles para hacerlo posible. Asimismo, el acuerdo servirá, según el presidente galo, para «responder de manera creíble a los desafíos de estabilidad económica y financiera en la eurozona». La canciller reconoció que la negociación con París fue la «más complicada», pero consideró que finalmente han «encontrado una buena solución» que ofrecer a sus socios en la próxima cumbre.

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