«Sorpasso» a la prima de riesgo italiana tras el 26-J

Por primera vez en un año, el riesgo país de España llegó a caer en la sesión de ayer por debajo del transalpino.

Por primera vez en un año, el riesgo país de España llegó a caer en la sesión de ayer por debajo del transalpino.

El resultado electoral del pasado domingo tuvo ayer un efecto analgésico en la presión sobre la deuda española y la prima de riesgo cayó a lo largo de la sesión, por primera vez en un año, por debajo de la italiana. El «sorpasso» se produjo gracias a la caída del 1,454% del interés del bono español a diez años frente al 1,615% de la última sesión. Las primas de riesgo de ambos países con respecto al bono alemán se mantuvieron a la par a lo largo del día aunque en el cierre de la sesión la española se quedó a menos de cinco puntos de la italiana (158 por 153,2) tras anotarse una caída de más de 10 puntos (6,01%). Por contra, la prima transalpina repuntó ligeramente dos puntos (1,32%).

Tras el severo alza sobre la deuda soberana de los países periféricos de la eurozona a raíz de las turbulencias provocadas por la decisión de los británicos de salir de la Unión Europea, la prima española logró relajar la tensión por efecto de los resultados electorales. La caída del bono alemán, al que acuden los inversores como valor refugio y que sirve de referencia para calcular el riesgo-país del resto de los socios del euro, ha ayudado a acentuar el desajuste de la prima de riesgo de España e Italia. El viernes pasado, la jornada posterior a la victoria del Brexit, la fuerte caída del bono alemán, convertido en valor refugio, elevó la prima de riesgo española en 31 puntos en un solo día, hasta los 168 puntos básicos.

El rendimiento del bono alemán a diez años continúa en negativo y cerró ayer en un nuevo mínimo histórico: el -0,116% frente al -0,088% previo.

El resultado electoral fue bien recibido por los mercados, muy castigados por el Brexit, lo que mitigó también el retroceso de la bolsa española. El Ibex 35 cayó menos que el índice de referencia italiano en un contexto generalizado de pérdidas en todos los parqués europeos. Tras el viernes negro vivido en los mercados europeos, cuando se esfumaron por el Brexit cerca de un billón de euros de las bolsas, los inversores volvieron a retirar posiciones y a optar por las ventas, especialmente en el caso de la bolsa italiana, arrastrada también por las dudas sobre su sector financiero.

Aunque la bolsa española fue la que menos se dejó ayer de entre los grandes mercados bursátiles del Viejo Continente, su principal índice ha retrocedido a mínimos de hace tres años y pierde en el año casi un 20%. Ayer cerró con una caída del 1,83%. Peor aún le va a la bolsa de Milán, que se dejó un 3,94%, y arrastra unas pérdidas anuales de casi el 30%.

Por su parte, el principal índice de la bolsa de Fráncfort, el Dax 30, cayó un 3,02%, con fuerza hasta los 9.268,66 puntos, en una jornada con un volumen de negocios de unos 6.233 millones de euros, el doble de lo habitual, por las ventas acumuladas. La aerolínea Lufthansa perdió un 8,3%, hasta 10,05 euros, tras la revisión a la baja de los pronósticos de beneficio de EasyJet, que provocó pérdidas generalizadas en el sector aéreo. El fabricante de neumáticos Continental cedió un 8,1%, hasta 166,60 euros, Volkswagen perdió un 7,1%, hasta 106,10 euros, y BMW lo hizo un 4,3%, hasta 65,67 euros.

La tensión se palpó en el parqué parisino, que negoció también el doble de su volumen habitual. Su índice de referencia, el CAC 40 cerró con una caída del 2,97% y perdió los 4.000 puntos. Nada menos que 39 de los 40 títulos cotizados en el CAC cerraron en rojo, con el sector turístico al frente. El grupo hotelero Accor se dejó un 9,76 %, segundo valor en negativo y sólo superado por la aseguradora AXA, que cayó un 9,76 % en un contexto de malos resultados para las financieras, con retrocesos también para los bancos Société Générale (-8,39%), BNP Paribas (-6,32%) y Crédit Agricole (-5,97%).

Wall Street acentuaba a media sesión las pérdidas. Su principal indicador, el índice Dow Jones caía un 1,61% arrastrado por la incertidumbre generada al otro lado del Atlántico.