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La ANC presiona a la CUP para que asuma a Mas como mártir del proceso

La formación anticapitalista sugiere una «presidencia coral» con tres o cuatro pesos pesados.

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El cambio de estrategia de la CUP con respecto a Artur Mas, que de un rechazo total a su investidura ha pasado a proponer una «presidencia coral» de la Generalitat, tiene su origen en una reunión celebrada entre representantes de la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) y la propia CUP, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto. La sesión, que contó con representantres de «altura» de ambas formaciones. Se celebró de forma discreta en un lugar que no ha sido revelado en las últimas 48 horas.Los dirigentes de la ANC transmitieron a los de la CUP que debían ceder en su obstinada pisición en contra de que Mas presida de nuevo la Generalitat.

Entre los argumentos esgrimidos figuraban, fudamentalmente, dos: que esta situación podía, a la larga, hacer descarrilar el «proceso soberanista»; y que para la estrategia independentista era bueno convertir a Artur Mas en «mártir» del centralismo español, que le somete a la justicia por la convocatoria del 9-N.

Además, les señalaron que, con Mas en la presidencia o con otra persona, lo importante es que la separación de Cataluña de España avance y que tiempo habrá, una vez dados los pasos más importantes, de llegar al asunto de los nombres.

Lo cierto es que la numantina resistencia de la CUP para evitar la investidura de Mas como presidente de la Generalitat se mantiene, pero con menos pertrechos de guerra. La inequívoca oposición de la CUP a que Mas encabece el nuevo Govern independentista continúa en vigor ahora se acompaña de matices. Tras 48 horas respondiendo a todos los medios de comunicación que los 10 escaños de la CUP no van a servir para investir a Mas, sus dirigentes abrieron nuevos escenarios a la vista del «asedio» que, aseguran, están sufriendo para hincar la rodilla y permitir que el líder de Convergència siga instalado en el Palau de la Generalitat.

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La número dos de la CUP, Anna Gabriel, introdujo ayer una confusa posibilidad ,consistente en que la Generalitat esté dirigida mediante una «presidencia coral». «Una presidencia coral, con tres o cuatro perfiles que tengan un peso equivalente», propuso la joven dirigente. ¿Qué papel tendría Mas en este inédito triunvirato? La CUP querría que el líder de CDC diera un paso al lado, es decir, que renunciara a la presidencia y que se mantuviera como un dirigente destacado porque, argumentan, su intención «no es enterrar políticamente a Mas».

El gran interrogante es saber hasta qué punto va a poder mantener la resistencia la CUP. De entrada, la formación anticapitalista e independentista ya ha renunciado a varios de los puntos más extremistas de su programa. Descartan poner sobre la mesa de negociación la salida de la UE, el abandono del euro y el impago del euro. «En todo caso, hay varios elementos para sospechar que la CUP acabará cediendo a las presiones de Convergència. El primero es que no desea que vuelva a haber elecciones en marzo, una posibilidad que los dirigentes de CDC habían asumido de puertas adentro en las últiams horas a la vista de las resistencias que suscitaba Mas en la CUP.

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«No tendríamos que llegar a nuevas elecciones. La mayoría de gente no está pidiendo eso», afirmó Anna Gabriel. El segundo elemento lo proporcionó el ex diputado de la CUP Quim Arrufat, quien acabó por admitir que su formación cedería la presidencia a Mas si la presión es insoportable, aunque la consecuencia, advirtió, es que el proceso quedaría muy dañado.

«Hay una fórmula muy fácil de conseguir para que la CUP vote a Mas como president: se cierra en banda CDC y JxS, se hace presión contra la CUP durante dos meses, se llega hasta el final. Y como la CUP, antes que hacer descarrilar el proceso, estará al lado del proceso, pues se impone Junts pel Sí. Es la manera más fácil», dijo, irritado, Arrufat.