Caen un 60% los microcréditos de Podemos para el 26-J

El 20-D logró 2,3 millones de los simpatizantes, cifra que se ha reducido a 916.000

El 20-D logró 2,3 millones de los simpatizantes, cifra que se ha reducido a 916.000

Muy a su pesar, Podemos está siendo obligado por las circunstancias a contestar a graves acusaciones de financiación ilegal desde Venezuela durante toda la campaña electoral. Desde el viaje a Caracas de Rivera hasta la reciente citación de la comisión de investigación de la Asamblea Nacional venezolana, Iglesias ha tenido que salir al paso de manera que la «cuestión venezolana» apenas ha dejado de aparecer ni un sólo día enalos titulares. Además de hacer más dificil que el mensaje de Podemos llegue a sus destinatarios, los más que probables lazos financieros entre el embrión político de Podemos –la Fundación CEPS– y el régimen chavista puede estar teniendo otra consecuencia negativa para el partido de Pablo Iglesias: Podemos recaudó 2,3 millones de euros en la primera campaña de microcréditos para financiar sus esfuerzos electorales. En esta segunda vuelta sólo se han logrado hasta el momento 916.000 euros. Esta cifra se desglosa en dos partidas. La primera, de 607.600 en la campaña general estatal de fondos para el 26­-J y 309.300 en la campaña «Papeletas con futuro» para sufragar los gastos del mailing electoral. La caída en la recaudación es, por tanto, superior al 60%. Fuentes de Podemos explicaron a LA RAZÓN que el resto de gastos se cubrirían con «fondos propios que el partido tiene ahorrados provinientes de subvenciones de las diversas administraciones, colaboraciones periódicas de simpatizantes y donaciones de los diputados y cargos de Podemos». Los de Iglesias deberán jugarse por tanto con el cinturón apretado un capital emocional nada desdeñable: seguir siendo a los ojos de los españoles ­y no sólo de los que les votan­ el partido que siempre convierte sus sueños en realidad.

Varios factores contribuyen a explicar esta dramática caída de la recaudación y es díficil establecer cuál de ellos tiene más peso. En primer lugar está la circunstancia de que Podemos no ha devuelto aun los más de dos millones de euros que recaudó a través de la campaña de microcréditos para financiar su campaña del 20-D. La razón de que no lo haya hecho todavía es que el Tribunal de Cuentas tiene que auditar los gastos de campaña de todos los partidos políticos antes de que el Gobierno ingrese a cada formación política la subvención electoral. Este proceso es largo y provocará que los ingresos no se realicen hasta julio o incluso después de verano, en septiembre. Esta circunstancia ha provocado con toda seguridad que muchos simpatizantes de Podemos no hayan podido volver a contribuir a los esfuerzos de campaña del partido al no haber recibido lo que ya aportaron en diciembre.

Además de esta circunstancia está el constante ruido mediático despertado por la decisión de la Asamblea Nacional de Venezuela de abrir una comisión de investigación sobre los más de siete millones de euros que presuntamiente fueron sacados de los fondos públicos del país caribeño para propiciar la aparición en nuestro país de un partido político que sirviera para exportar el chavismo a través de la Fundación CEPS, con la que, en un momento u otro, estuvieron relacionados Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero y otros miembros fundadores de Podemos.