La España «Frankenstein» en diez claves

Cataluña - Presupuestos - Reforma laboral - Pensiones - Fiscalidad progresiva - Memoria - Igualdad - Educación - Reformas - Desbloqueo

Pedro Sánchez, elegido presidente del Gobierno
El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias (i), se abraza con el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, después de que el candidato socialista Pedro Sánchez lograra este martes la confianza del Congreso para un nuevo mandato como presidente del Gobierno, al lograr una estrecha mayoría de 167 votos a favor, 165 en contra y 18 abstenciones. EFE/ MariscalMARISCALEFE

Una vez tomen posesión los ministros de Pedro Sánchez, la coalición alumbrada entre PSOE y Podemos tendrá que afrontar el reto de llevar a la práctica un programa que, según sus impulsores, tendrá en la agenda social y la progresividad fiscal dos de sus pilares.

CATALUÑA

El pacto entre el PSOE y ERC es el que ha permitido sacar adelante la investidura de Sánchez. Lo ha hecho en virtud de un polémico pacto con los republicanos que incluye la creación de una mesa política entre gobiernos, el reconocimiento de la bilateralidad y la promesa de celebrar una consulta en la que se pronunciarán únicamente los catalanes en torno a los acuerdos a los que lleguen los actores de estas conversaciones. Con la oposición de un centro derecha vigilante, muy especialmente en este terreno, Sánchez e Iglesias deberán buscar el equilibrio entre la legalidad y los guiños a sus socios independentistas, que, como demostraron en 2019, tienen la capacidad de hacer caer al Ejecutivo.

PRESUPUESTOS

La aprobación de la Ley de Presupuestos será la prueba de fuego definitiva para comprobar si España contará con un Gobierno estable o el acuerdo que ha apuntalado a Sánchez es un arreglo coyuntural de fuerzas antagónicas. La primera tarea a la que tendrá que hacer frente Sánchez es la de dar cuenta del límite de gasto no financiero o techo de gasto para 2020, base para la elaboración de las cuentas públicas. También tendrán que ser votados en las Cortes los objetivos de déficit y deuda pública para los próximos años. Así el primer debate presupuestario en el Congreso se antoja complicado. Las tres fuerzas del bloque de centro derecha son contrarios a relajar las metas de déficit y de aumentar el gasto público y, sin embargo, esta es una exigencia central del programa económico de Podemos.

REFORMA LABORAL

Podemos y el PSOE alcanzaron un precario equilibrio en lo que se refiere a la derogación de algunos aspectos de la reforma laboral que efectuó el PP durante el arranque de la crisis. El nuevo Gobierno ha hecho pública su intención de elaborar un nuevo Estatuto de los trabajadores y legislar que los convenios de las empresas no tengan prioridad sobre los convenios sectoriales a la hora de ser aplicados. Actualmente el abaratamiento del despido ha llegado a los 20 días por año trabajado (por reformas tanto del PSOE de Zapatero como del PP de Rajoy) pero no existe ningún acuerdo entre los socialistas y UP sobre si se volverá a encarecer.

PENSIONES

El PSOE quiere derogar el factor de sostenibilidad que introdujo el PP en el calculo de las pensiones para asegurar que éstas suban anualmente siempre con el IPC. Esta es una de las tareas más cruciales para el nuevo Gobierno ya que el sistema de pensiones tal y como está diseñado en estos momentos no es sostenible debido a que los ingresos son menos que los gastos a causa de tendencias demográficas preocupantes desde hace lustros.

FISCALIDAD PROGRESIVA

El Ejecutivo subirá los impuestos a las rentas altas y también ha prometido crear una nueva tasa a las entidades bancarias.

MEMORIA HISTÓRICA

Con la exhumación de Franco aún presente en el debate público, la coalición llevará al Congreso una reforma de la Ley de Memoria Histórica, que incluirá un ambicioso plan de recuperación de cuerpos de víctimas de la dictadura en las fosas comunes repartidas por el país y en el propio Valle de los Caídos a partir de la creación de un banco de ADN de familiares; la retirada de las condecoraciones y títulos nobiliarios concedidos antes de la democracia –lo que concierne, de nuevo, a la familia Franco–; la recuperación del Pazo de Meirás; la inclusión de una asignatura de Memoria en los colegios; y la fijación del 31 de octubre como día en recuerdo de las víctimas de la dictadura instaurada en 1936.

IGUALDAD

Esta materia, como ya lo fue con Rodríguez Zapatero, volverá a tener Ministerio propio. Tendrá como objetivos la reforma del Código Penal para que «solo sí sea sí», la igualdad en los permisos de maternidad y paternidad y en los salarios e iniciar el camino hacia la abolición de la prostitución.

EDUCACIÓN

En esta nueva legislatura el Gobierno de coalición buscará dar un impulso a una de las regulaciones más ambiciosas y que, en la pasada, se quedó en el tintero por falta de atribuciones: la derogación de la Lomce y la aprobación de una nueva ley educativa. También que la Educación pase a suponer el 5% del PIB y la gratuidad de la educación de 0 a 3 años.

REFORMAS

Entre la agenda legislativa del Ejecutivo de Sánchez e Iglesias destacan como prioridad la aprobación de las leyes de Eutanasia, Cambio Climático y Justicia Universal.

DESBLOQUEO

Las dificultades de Pedro Sánchez para formar gobierno y la eventualidad de repetir las elecciones podrían quedar en un mal sueño. Los socialistas se proponen impulsar un pacto de Estado para poner fin al desbloqueo, impulsando «fórmulas» para evitar el bloqueo, que pasarían por la reforma del artículo 99 de la Constitución, primando a la fuerza más votada en caso de que no exista una mayoría alternativa.