Un mundo globalizado

Security measures at Cairo airport
Autoridades del aeropuerto toman la temperatura a los viajeros FOTO: STR EFE

Estos días, dos noticias distintas por su naturaleza y distantes en su origen, nos han vuelto a recordar que vivimos en un mundo más interrelacionado e interdependiente que nunca. Hablo del coronavirus y de la trágica muerte de Kobe Bryant. Aunque nada parecen tener en común el virus originado en China, y el estadounidense de Los Lakers, ambas cuestiones han mostrado una respuesta prácticamente unánime en todo el mundo: Kobe ha sido recordado como un héroe mundial del baloncesto al que todos lloran, y la infección ha provocado la declaración de la emergencia sanitaria internacional por parte de la OMS, y la activación de los planes de contingencia de todos los países, ante la amenaza de su propagación. La revolución digital ha conectado on line al mundo entero como no habíamos visto hasta ahora.

Pero frente a esta percepción de ser «ciudadanos del mundo» en esta «aldea global» que es el planeta Tierra, otras noticias manifiestan la resistencia del hombre a que esta «unidad» se confunda con «uniformidad»: es el caso de los británicos y su salida de la UE. Sin pretender valorar aquí y ahora la trascendencia de esta decisión para nuestro futuro como europeos, este hecho deja constancia de que, frente a los intentos uniformizadores de la globalización, siempre subsistirán las resistencias a que se diluyan las identidades personal y nacional, para mayor gloria e interés de oscuros grupos de poder, llámense el NOM, o como sea.