Partidos Políticos

Arrimadas abre el pacto con el PP a la izquierda

Sube el precio a Cataluña Suma por la presión de los críticos. Quiere que incluya Galicia y representación socialista

La portavoz del PP en el Congreso y candidata a presidir Ciudadanos (Cs), Inés Arrimadas, ha elevado el precio de Cataluña Suma con las condiciones de su oferta de pacto «transversal» al PP ante los procesos electorales autonómicos que se celebrarán este año. Exige que esté Galicia y que integre a personas de la sociedad civil y también alguna figura relevante del ámbito de la izquierda. En el País Vasco habrá también elecciones, pero ahí no hay en principio problema para la unidad de acción. Sí en Galicia, donde las circunstancias son totalmente distintas al contexto catalán y vasco. Por eso desde el entorno del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ya han dicho que están dispuestos a integrar a representantes de Cs en sus listas y en la dirección, pero bajo las siglas del PP gallego.

Arrimadas mete presión al PP con Galicia, donde los populares acumulan mayorías absolutas y volverán a jugarse el gobierno a la apuesta de revalidar la que ahora tienen. Su objetivo es rebajar a su vez la presión contra su candidatura de los llamados «críticos» de Ciudadanos. Su portavoz es el vicepresidente de Castilla y León y líder de los naranjas en esa comunidad, Francisco Igea, y quien de sus movimientos se interpreta que lo que está buscando realmente es asegurarse poder en la nueva dirección que salga del Congreso que elegirá a un nuevo líder. Para este fin utiliza como «arma» la amenaza de presentar una candidatura alternativa a la de Inés Arrimadas.

Feijóo no moverá su posición en Galicia, por lo que en las próximas semanas se verá hasta dónde aguanta el pulso de Arrimadas y si acepta o no la fórmula de Cataluña Suma sin que este modelo de alianza se repita en las elecciones gallegas que se celebrarán en otoño. Arrimadas está tanteando el terreno y ha fijado una posición de partida para afrontar el Congreso en el que optará a presidir el partido. Pero todo está abierto porque ni siquiera está decidida la fecha del mismo. Los Estatutos de Cs obligan a esperar cuatro meses después de unas elecciones generales para celebrar una asamblea extraordinaria, y esta norma interna no se alterará salvo que hubiera una convocatoria inmediata de elecciones en Cataluña.

En una entrevista con Carlos Alsina, en el programa «Mas de Uno», de Onda Cero, la líder de Cs pidió al PP que no piense en clave de partido y no limite la fórmula del acuerdo únicamente al País Vasco y Cataluña, que es donde el PP tiene menos peso electoral en estos momentos. Igea respondió con más tensión contra Arrimadas, pero sin anunciar su intención de postularse para el Congreso. El plazo termina el 26 de febrero. La batalla interna que ha decidido liderar Igea, postulándose como el «cabecilla» de una teórica corriente crítica frente a la oficialista, puede acabar de deshacer a la formación naranja, que tras el batacazo de las últimas elecciones generales no puede en ningún caso permitirse el lujo de enredarse en una pelea interna por cuotas de poder sobre las cenizas de la herencia dejada por Albert Rivera.

Igea exige a Arrimadas que lleve su propuesta de pacto con el PP a la Asamblea extraordinaria, para que ésta decida sobre las coaliciones, en vez de que lo decida la gestora. En Onda Cero la portavoz parlamentaria defendió que está siendo «muy honesta» al presentar su coalición antes del Congreso porque quiere que los afiliados decidan sabiendo que ella apuesta por los acuerdos con constitucionalistas. También dejó claro su rechazo al modelo de partido descentralizado que defiende Igea, y advirtió de que sólo asumirá el liderazgo de Ciudadanos si se respeta el sistema de organización que ella defiende. Si no, «vuelvo al sector privado».

La política de alianzas con el PP tiene ventajas e inconvenientes para Ciudadanos. Las encuestas apuntan a una brusca caída de voto en Cataluña, pero no está tampoco claro que el pacto con los populares llegue realmente a sumarles y también corren el riesgo de perder su perfil propio en el feudo que lanzó a Cs a nivel nacional. En el partido saben que en estas elecciones les toca pagar los errores cometidos, como le pasó también al PP, pero entregar su marca al PP en Cataluña, sin conseguir a cambio oxígeno en otras «plazas» donde Cs no tiene implantación, es una jugada que tiene pocas posibilidades de conseguir el consenso interno.

Galicia puede ser la «liebre» o puede ser realmente la razón de fondo que utilice Arrimadas para echar a córner el balón del pacto con el PP si la presión interna se le desborda. Para un partido como el PP gallego, con identidad propia, en el Gobierno de la Xunta, y con posibilidades reales de mantenerse en el poder, no tiene ningún sentido plantearse desdibujar sus siglas en operaciones como las que Génova acepta en Cataluña o el País Vasco.

Fuentes próximas a Arrimadas aclararon que la fórmula de pacto en tres territorios que proponen es transversal, y «necesariamente tendría que incluir a personas de la sociedad civil y a algún partido o figura relevante del espacio socialdemócrata/izquierda». «Si el PP se cierra en banda a hablar de Galicia se verá que su propuesta de Cataluña Suma es sólo un intento para tapar su fracaso y casi desaparición de Cataluña». En Galicia, insisten, también hay amenaza nacionalista por el pacto del BNG con Sánchez.