José Juan Pintó, maestro del derecho

Catalán y español al propio tiempo, en su esencialidad, honró y se enorgulleció por igual de ambas condiciones a lo largo de su larga y fecunda trayectoria vita

Juan Jose Pinto Ruiz
Juan Jose Pinto RuizPinto & del ValleLa Razón

Me hace daño escribir en pasado de José Juan Pintó Ruiz, a quien tanto quería, pero algunos deberes, exigibles ante uno mismo, deben cumplirse de inmediato, sin excusa. Así se lo manifesté a nuestro común amigo Francisco Marhuenda, cuando me propuso que escribiese un texto en su memoria. José Juan Pintó fue una persona excepcional. Catalán y español al propio tiempo, en su esencialidad, honró y se enorgulleció por igual de ambas condiciones a lo largo de su larga y fecunda trayectoria vital. Fue elegido y desempeñó numerosos cargos de ámbito jurídico y económico. Fue Decano del Colegio de Abogados de Barcelona, Vicepresidente del Consejo General de la Abogacía Española, Académico de Número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, de la Acadèmia de Jurisprudència y Legislaciò de Catalunya, de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras y de la Real Academia de Doctores.

Fue Presidente de la Caja de Barcelona, copresidente de La Caixa y Presidente de su Fundación. Presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro, Presidente Honorario del Instituto Superior de Derecho y Economía (ISDE), miembro de la Comisión Jurídica Asesora de la Generalitat de Cataluña, miembro del Consejo Asesor de la revista y alma de Economist & Jurist» ,Magistrado del Tribunal Superior de la Mitra de Andorra , entre otras muchas entidades y fundaciones.

Entre sus numerosas conderaciones y reconocimientos cabe destacar el Premio Extraordinario de Licenciatura por la Universidad de Barcelona, la Cruz de honor de San Raimundo de Peñafort, la Cruz de Sant Jordi de la Generalitat de Cataluña, la Cruz al Mérito en el Servicio de la Abogacía del Consejo General de la Abogacía Española, la Cruz de la Orden del Mérito del Cuerpo de la Guardia Civil, la Medalla de Oro de la Universitat Ramón Llull, el Premio Puig Salellas del Colegio de Notarios de Cataluña y La distinción por Best Lawyers (2012 a 2020) como uno de los mejores abogados de España en las áreas de litigios y fideicomisos.

Dotado de una extraordinaria bondad, inteligencia, sabiduría, integridad, personalidad y señorío, fue respetado y admirado de forma prácticamente unánime por todos los que tuvimos la fortuna de conocerle.

He disfrutado de una profunda amistad con Pintó en los últimos quince años. Lo conocí con ocasión de mi candidatura a la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España, cuya propuesta firmó como Académico de Número. Desde entonces lo he escuchado embelesado en las numerosas ocasiones en las que hemos compartido conversaciones y cenas, en las que me ha contado algunas de sus experiencias vitales con una autenticidad y lucidez desbordantes. Por mencionar sólo una, recuerdo la impresión que me produjo escucharle rememorar el día en que lo recibió en su despacho de la Generalitat el Presidente Tarradellas, en su condición de Decano del Colegio de Abogados de Barcelona. Un encuentro institucional entre dos personas de buena voluntad, lúcidas y consecuentes en las etapas y coyunturas que les habían tocado vivir.

Fue un Académico muy querido y admirado en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Intervenía con frecuencia en las sesiones de forma brillante y cordial. Gozó de una buena salud hasta el final. Todavía en los meses de pandemia, antes del verano, estuvo presente y muy activo en todas las sesiones virtuales que celebró la Academia, me decía ayer con añoranza nuestro Presidente, y gran amigo de Pintó, Manuel Pizarro.

Adoraba a su familia, que le correspondía con devoción por su persona y su obra. Profundamente creyente, lúcidamente partidario de la reconciliación y del diálogo, trabajador infatigable hasta sus últimos días, fue José Juan Pintó un abogado y un jurista excepcional, un reconocido profesor de la Universidad de Barcelona, doctor en derecho, eminente civilista y gran conocedor del derecho romano. En el estudio del Derecho Civil catalán ha sido considerado de manera unánime como uno de los más insignes juristas catalanes contemporáneos. Autor de una amplísima producción científica, vivió en plenitud 93 años, con una gran autoridad moral.

Gracias José Juan por tu ejemplo, tu generosidad, tu lealtad, tu saber hacer. Gracias por ayudarnos a vivir. Tenemos contraída con tu memoria una deuda impagable. Te tendremos siempre presente en nuestras vidas.