A tres días del “ultimátum”, los inmigrantes continúan en hoteles canarios

Varios ayuntamientos habían marcado el 31 de diciembre como fecha tope para el desalojo

Inmigrantes alojados en el Hotel Waikiki, en pleno centro de la localidad turística de Playa del Inglés, en el sur de Gran Canaria EFE/Ángel Medina G.
Inmigrantes alojados en el Hotel Waikiki, en pleno centro de la localidad turística de Playa del Inglés, en el sur de Gran Canaria EFE/Ángel Medina G.Ángel Medina G.EFE

A fecha de hoy, no se ha producido el desalojo de hoteles y apartamentos de los aproximadamente 5.000 inmigrantes ilegales llegados a Canarias que permanecen en estos establecimientos, según han informado a LA RAZÓN fuentes policiales.

En teoría, el plazo para que se produjera el cambio de lugar concluía dentro de tres días, el próximo 31 de diciembre y, aunque existe un plan para alojar a estar personas en otros lugares ajenos al turismo, no se ha completado.

Los meses de invierno, en especial a partir de las Navidades y hasta Semana Santa, conforman la temporada alta para el turismo en Canarias. La ocupación de hoteles y apartamentos ofrece una imagen negativa para el archipiélago, como advirtieron en su día algunos turoperadores.

Desde páginas especializadas se ha aclarado, durante este mes, que los turistas, nacionales y extranjeros pueden viajar a Canarias siempre que cumplan una serie de medidas derivadas del control de la pandemia de COVID.

El pasado mes, la patronal turística y a las administraciones locales de Mogán y de San Bartolomé de Tirajana dieron un “ultimátum” al Estado: los inmigrantes tenían que estar fuera de los hoteles canarios antes del 31 de diciembre.

Así lo anunciaron la alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno; el concejal de turismo de San Bartolomé de Tirajana, Alejandro Marichal, y el presidente de la Confederación Canaria de Empresarios, Agustín Manrique de Lara, junto al vocal de La Federación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Las Palmas, Nicolás Villalobos, en una rueda de prensa celebrada en la Confederación Canaria de Empresarios (CCE).

En los hoteles se encontraban en ese momento no sólo inmigrantes adultos sino menores no acompañados (MENA), lo que era un motivo adicional de preocupación.

Desde el Gobierno central se anunció un plan para habilitar, en distintos centros, hasta 7.000 plazas en las que alojar a estas personas.

Por otra parte, aunque en menor número, continúa la llegada de pateras y cayucos al archipiélago. A lo largo del día de ayer, lo hicieron tres embarcaciones con 112 migrantes, según informó el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 1-1-2 y fuentes oficiales de Salvamento Marítimo.

Dos de las embarcaciones llegaron a la isla de Gran Canaria y en ellas viajaban 89 migrantes, en concreto, 80 varones, una mujer y un bebé. La tercera embarcación llegó por sus propios medios a la playa de Colmenares, en San Miguel de Abona, Tenerife, con 23 personas a bordo, 21 varones, una mujer y un niño.