“Le odian por defender a España, coronel”: bronca en la comparecencia parlamentaria de De los Cobos

Su declaración en la “comisión Kitchen” provoca un tenso enfrentamiento entre el coronel de la Guardia Civil y Gabriel Rufián, que le recrimina que ordenara “apalear a la gente” el 1-O

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La comparecencia del coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos en la “comisión Kitchen” ha derivado en un duro enfrentamiento del que fuera coordinador del dispositivo policial del 1-O con el portavoz de ERC Gabriel Rufián. De los Cobos ha tenido incluso que pedir amparo a la presidenta de la comisión, la socialista Isaura Leal, después de que la portavoz del Grupo Mixto, Mireia Vehí (CUP), se haya referido a él como “memoria viva de las cloacas del Estado”.

No por lo que ha dicho en relación al supuesto espionaje al ex tesorero del PP Luis Bárcenas en 2013, pues el que fuera director del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior se ha remitido en todo momento en la Ley de Secretos Oficiales para no contestar a ninguna pregunta en relación a la gestión de esos fondos (con los que se pagó al chófer de Bárcenas para que le sustrajese documentación comprometedora para el PP).

Pero Rufián ha aprovechado su presencia para saldar cuentas y atacarle por “ordenar apalear a la gente” en los colegios electorales durante la jornada electoral del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017.

De los Cobos, bestia negra del independentismo catalán, sí ha contado con el respaldo entusiasta de PP y Vox. “Le odian por defender a España. Le odian por defender la democracia, le odian por defender la seguridad de todos los españoles arriesgando su propia vida, le odian por todo eso coronel”, ha asegurado la portavoz popular, Ana Vázquez, quien le ha definido como un “gran profesional con una gran trayectoria en la Guardia Civil” y le ha agradecido su lucha contra el terrorismo “en primera línea” y en Cataluña “cuando se ha puesto en duda la democracia”. “Marlaska le cesó por negarse a cometer una ilegalidad. No toleró su independencia”, ha denunciado.

Vox: “Hoy Bildu tiene la oportunidad de atacarle”

“Hoy le traen aquí el PSOE y Podemos para que sus socios, independentistas y nacionalistas, se despachen a gusto con usted”, le alertó la diputada de Vox Macarena Olona al coronel. “Hoy Bildu tiene la ocasión de atacarle a usted por haber sido el referente de la lucha contra ETA. Hoy el señor Rufián tiene la ocasión de atacarle por haber hecho la investigación del procés y que hoy estén en prisión los culpables”, ha añadido.

El coronel de la Guardia Civil ha asegurado que no escuchó nunca hablar de la “operación Kitchen” cuando estuvo en Interior y se ha limitado a asegurar que despachaba con bastante frecuencia con los secretarios de Estado de Seguridad, incluido Francisco Martínez, pero que éste jamás le comentó nada sobre el comisario Villarejo. Tampoco coincidió con el comisario Enrique García Castaño, ha mantenido. De Villarejo ha dicho que no le conoce “de nada”. “No lo he visto en mi vida. Ni he coincidido nunca con él ni le he visto ni he intercambiado ni una palabra”.

Pero la bronca en la comisión parlamentaria se ha producido cuando ha llegado el turno del interrogatorio de Rufián, a quien De los Cobos le ha asegurado que no tuvo “ninguna participación” en el supuesto espionaje a Bárcenas y en la “destrucción de pruebas contra el PP” a las que se ha referido el portavoz de ERC. “Entonces miente Francisco Martínez”, se ha enrocado el político independentista, que le ha recordado su obligación de decir la verdad leyéndole un artículo del Código Penal.

A Rufián: “No pensará que me puede intimidar”

“A estas alturas creo que nadie pensará que me puede intimidar citándome un artículo del Código Penal”, le ha respondido molesto De los Cobos.

“No está en una caserna (cuartel). Está usted aquí por un hecho muy grave de sus responsabilidades. Déjeme de decir lo que puedo o no decir”, le ha reprochado el político, abriéndose entre ambos un cruce de reproches sobre interrupciones y admoniciones.

“Me ha hecho usted una admonición sobre la responsabilidad penal en la que incurriría en caso de faltar a la verdad en esta comisión. Soy perfectamente consciente. En ningún caso he faltado a la verdad”, ha subrayado De los Cobos.

-Miente- ha vuelto a la carga Rufián.

-¿Otra vez me interrumpe?

-Cada vez que mienta- ha insistido Rufián, quien ha apuntado que “jamás han estado las derechas tan nerviosas por una comparecencia. Por algo será”.

Entre protestas de los portavoces de PP y Vox, y una presidenta del tribunal cada vez más superada por las circunstancias, a quien el portavoz de ERC le ha instado a “controlar al Fondo Sur” y se ha referido al compareciente como el “capitán América o capitán España”.

“Me está gritando. No soy un guardia civil. Usted me debe un respeto”, ha vuelto a reprochar Rufián al coronel. “¿Es usted el que deja hablar o es la presidenta?”, se le ha encarado el compareciente.

Ajuste de cuentas por el 1-O

Y dado que solo le faltaban unos minutos, Rufián ha decidido ajustar cuentas con De los Cobos por el 1-O. “¿En qué momento deciden que es buena idea apalear a la gente en un colegio electoral?”, le ha preguntado.

-No puedo permitir que se utilicen esos términos- le ha interrumpido el coronel.

-Se les masajeaban... ¿Ni en eso va a decir la verdad?

-No puedo pasar por alto que se acuse a dignísimos profesionales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de apalear a nadie, porque eso no fue así- se ha defendido De los Cobos en “déjà vu” del juicio del procés.

-Mil heridos. Vergüenza debería darle...- ha vuelto a la carga el político independentista cada vez más airado.

Pero De lo Cobos no se ha acobardado:

-Si hablamos de vergüenza.. algunas cosas que estamos viendo esta misma tarde.

Minutos después, el portavoz de Ciudadanos Edmundo Bal ha ironizado, en una breve intervención, con que “por la intervención que han tenido algunos compañeros parece que usted viene como acusado”. Y ha apuntado que su intervención “relevante” en el juicio del procés -donde declaró como testigo sobre el dispositivo policial del 1-O- ha provocado el “desahogo de personas a las que no les gusta lo que usted hace”.

Bildu pregunta por las “torturas”

El portavoz de Bildu, Jon Iñarritu, también ha aprovechado la presencia de De los Cobos para aludir a su “leyenda negra” y señalarle por ser “próximo a la extrema derecha”. El coronel le ha recordado “la neutralidad política” de la Guardia Civil y ha explicado que pese a haber compartido muchos años con compañeros “no tengo ni idea de a quién votan”.

“¿Ha sido testigo de torturas a detenidos?”, le ha preguntado entonces Iñarritu. De los Cobos se ha mostrado tajante: “Por supuesto que jamás he sido testigo de la comisión de ningún delito, porque habría actuado o habría ido al juzgado a denunciarlo”.

“De lo que sí he sido testigo ha sido de la reiteración de denuncias falsas de terroristas contra mis compañeros”, ha replicado, al tiempo que ha recordado que a ETA se le han incautado manuales con instrucciones para que las denunciaran.

Mireia Vehí, de la CUP, se ha encargado de cerrar el pim pam pum del independentismo contra De los Cobos, de nuevo con el 1-O como ariete político. “Debe tenerlo difícil para volver a Cataluña sin pasar vergüenza -le ha dicho-. Usted es la imagen de una razón de Estado que pegó a quien quería votar y persiguió urnas sin conseguirlo”. “Aquí en Madrid le condecoraron. En Cataluña es un mero mercenario del Estado que no se merece ni la vergüenza”, se ha desahogado la diputada.

“Imagino, presidenta, que habrá algo que decir”, se ha dirigido entonces molesto el coronel de la Guardia Civil a la diputada socialista, quien se ha limitado a instar sin éxito a la portavoz de la CUP a retirar sus palabras.

Lo que dijo al juez García Castellón

El pasado noviembre, Pérez de los Cobos dijo al juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón que no tuvo conocimiento de que existiese una operación para arrebatar a Bárcenas documentos embarazosos para el PP. Según explicó entonces, él se limitaba a ejercer un mero control contable de la partida de fondos reservados, pero desconocía en qué consistían las operaciones a las que se destinaban ni a qué confidentes se pagaba con ese dinero (pues no se les identificaba para preservar su confidencialidad).

El ex coordinador del dispositivo policial del 1-O negó también tanto que se reuniera alguna vez con el entonces ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz para tratar asuntos referidos a operaciones policiales o fondos reservados como que aquél le preguntara por el chófer de Bárcenas.

Según declaró ante el juez, el no sabía nada de los supuestos pagos al chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, porque “no estaba en los detalles” y únicamente se encargaba de comprobar que los expedientes estuvieran bien cumplimentados y que las cantidades asignadas no superaran el máximo legalmente establecido para la disposición de esos fondos.

Esas funciones de control de esos fondos reservados, defendió, correspondían a la Secretaría de Estado de Seguridad. Eso sí, explicó que eran él y el entonces secretario de Estado Francisco Martínez quienes cada mes firmaban los cheques que se asignaban a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía y a la Guardia Civil. Y excepcionalmente, y solo por razones de urgencia, el jefe de Gabinete, que también tenía firma autorizada.