De los Cobos dice al juez que desconoce si se pagó al chófer de Bárcenas con fondos reservados

El coronel de la Guardia Civil asegura que su función era de un mero control contable de esas partidas y que no sabía qué operaciones se llevaban a cabo y a qué confidentes se pagaba

El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, a su llegada a la Audiencia Nacional para declarar como testigo en el "caso Kitchen"
El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, a su llegada a la Audiencia Nacional para declarar como testigo en el "caso Kitchen"Chema MoyaEFE

El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos ha asegurado en la Audiencia Nacional al juez del “caso Kitchen” -el supuesto espionaje policial en 2013 a Luis Bárcenas y su esposa, Rosalía Iglesias, para sustraer al ex tesorero del PP documentación comprometedora para el partido- que no tuvo conocimiento de que existiese esa operación. Según fuentes jurídicas, el que fuera director del Gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, ha defendido en su declaración como testigo ante el magistrado Manuel García Castellón que él se limitaba a ejercer un mero control contable de esa partida, pero que no sabía en qué consistían las operaciones a las que se destinaban ni a qué confidentes en particular se pagaba con ese dinero (pues no se les identificaba para preservar su confidencialidad).

Del mismo modo, ha negado según esas mismas fuentes que se reuniera en alguna ocasión con el entonces ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz para tratar asuntos referidos a operaciones policiales o fondos reservados, y también ha rechazado que le preguntara por el chófer de Bárcenas.

Según ha explicado, eran él y el entonces secretario de Estado, Francisco Martínez, imputado en esta causa, quienes cada mes firmaban los cheques que se asignaban a la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía y a la Guardia Civil. Y excepcionalmente, y solo por razones de urgencia, el jefe de Gabinete, que también tenía firma autorizada al respecto. Y ha insistido en que realizaba esa misma función con gobiernos anteriores al de Mariano Rajoy.

Y a preguntas de la Fiscalía, que ha querido saber si Fernández Díaz ejercía algún tipo de control sobre su labor respecto a los fondos reservados, el coronel de la Guardia Civil (que fue el coordinador del dispositivo policial en el referéndum soberanista del 1-O) ha recalcado que jamás participó en la gestión de esos fondos “porque esas funciones estaban delegadas” en la Secretaría de Estado de Seguridad “por la relación de confianza que todos los ministros tenían en sus secretarios de Estado” (en referencia a los cuatro ministros con los que De los Cobos desarrolló esa labor en Interior).

El testigo ha hecho hincapié en que no sabe nada de los supuestos pagos al chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, porque “él no estaba en los detalles” y simplemente comprobaba que los expedientes estuvieran bien cumplimentados y que las cantidades asignadas de los fondos reservados no superaran el máximo legalmente establecido.

“De los Cobos ha dejado meridianamente claro que Jorge Fernández Díaz jamás intervino en la gestión y control de los fondos reservados ya que todas las funciones estaban delegadas en la Secretaría de Estado”, ha asegurado al término de la comparecencia Jesús Mandri, abogado del exministro del Interior.

En su declaración como testigo, el comisario Felipe Eduardo Lacasa, uno de los cajeros que se encargaban de pagar los fondos reservados, aseguró al juez que De los Cobos era quien estaba al corriente de las operaciones policiales que se financiaban con esa partida.

El juez Manuel García Castellón ha tomado también declaración al ex jefe de Seguimientos de la unidad de Asuntos Internos de la Policía, el comisario Jesús Vicente Galán, que ha acudido a prestar declaración como testigo, después de que una ex subordinada asegurara al magistrado que le ordenó “proteger una vez a Rosalía Iglesias (la esposa de Bárcenas) por si la estaban siguiendo y otra vez para seguirla para ver con quién contactaban ella y otra mujer”. Él sin embargo, ha negado que ordenara realizar seguimientos al ex tesorero del PP ni que recibiera órdenes en ese sentido del entonces responsable de Asuntos Internos, Marcelino Martín Blas, que mañana declara como investigado. Tan sólo ha hecho referencia a la orden que le dio un día de enviar un vehículo policial “para hacer un control e identificar un vehículo C4 negro, porque ahí había policías”. Según ha contado, Martín Blas le advirtió: “Ten cuidado que por ahí vive Bárcenas”.

El chófer de Bárcenas percibió, según consta en la investigación, 2.000 euros mensuales que se habrían pagado de los fondos reservados, y que se camuflaron como un “asesoramiento” en cuestiones de “prevención y seguridad”, más gastos (fundamentalmente en restaurantes y parking), y la promesa de ingresar en la Policía, lo que finalmente se produjo.

En total, Sergio Ríos -que declara el miércoles como investigado a petición propia- percibió 53.266 euros repartidos en 25 pagos entre julio de 2013 y febrero de 2014. Además de la asignación mensual, en el sumario consta la compra de una pistola por 700 euros y un ordenador y diverso material informático (1.905 euros) para volcar los datos obtenidos de los dispositivos de Bárcenas.