Las “fantasmadas” de César, el “Rey del Cachopo”: de colaborar en la lucha contra ETA a facturar dos millones al año

Su declaración de casi cinco horas ha estado sembrada de mentiras y faltas de respeto hacia la víctima y su madre

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Ya lo advirtió su abogada el primer día de juicio y esta mañana lo hemos comprobado: la declaración de César Román Viruete, “El Rey del Cachopo”, acusado de matar a su ex novia Heidi Paz Bulnes, se ha prolongado durante más de cuatro horas ante el jurado popular en la Audiencia Provincial de Madrid. El testimonio del procesado, grandilocuente en su discurso, ha sido toda una exhibición de su personalidad: fantasma, prepotente, mentiroso, graciosete con el jurado, racista, clasista y con una evidente incontinencia verbal que, precisamente hoy, ha sido su peor enemigo al meterse en “charcos” que solo han perjudicado su línea defensa por innecesarios.

Es normal que César estuviera nervioso y, tras dos años y medio encerrado en prisión, es lógico que esperara este día como agua de mayo y no encontraba tiempo para deslizar todas las teorías que quería plantear. Lo cierto es que prácticamente no ha improvisado nada y, haciendo gala de algo muy característico de su personalidad y ese afán por agradar, no ha podido resistirse a soltar algún chascarrillo al jurado para tratar de metérselos en el bolsillo con su poder embaucador. Apenas había pasado media hora del comienzo de su declaración cuando ya estaba soltando la primera risotada.

Ha sido a preguntas del fiscal, cuando estaba explicando su mudanza a la calle López Grass de Vallecas. un piso que por supuesto escogió Heidi dado la comunidad hondureña del barrio, porque él este tipo de barrios, asegura no los frecuentaba. “Estaba totalmente reformado y eran 750 euros: una ganga, tal y como están los pisos hoy en día...”, dijo riendo y mirando al jurado para tratar de conchabarse con esa apreciación tan campechana.

También quiso hacerse el gracioso con respecto a su estatura, cuando el único testigo que vio a alguien salir de la nave el día del incendio describió al principio a un tipo de 1,70: “Y yo no es que sea bajito, es que soy hondo”, dijo en referencia a su estatura.

“Una muerte en diferido, como los papeles de Bárcenas”

Pero incluso se atrevió a hacer comentarios jocosos respecto a cuestiones tan serias como el supuesto traslado del cadáver de la víctima a la nave donde fue encontrada: “Si ella estuvo en mi casa el día 9 (aunque no la vio, dice que supo que ella estuvo allí porque había unos cacharros sin fregar) cómo la iba a haber matado el día 5. Salvo que estuviera haciendo una muerte el diferido, como los papeles de Bárcenas...”. El mismo tono empleó para reiterar que él no pudo matarla el día 5 de agosto de 2018 porque no la vio. “Si no la vi no pude besarla ni matarla”, ha dicho en sede judicial.

La abogada defensora de Román, Ana Isabel Peña a su llegada a la Audiencia Provincial de Madrid.

Isabel Infantes / Europa Press
11/05/2021
La abogada defensora de Román, Ana Isabel Peña a su llegada a la Audiencia Provincial de Madrid. Isabel Infantes / Europa Press 11/05/2021Isabel Infantes Europa Press

Respecto a esa noche, Román ha incidido mucho en que el chico con el que había cogido un taxi antes de llamarle a él a las 5.58 horas de la madrugada, era mexicano y a él “no se le ha investigado” a pesar de que “en su país” las escenas de violencia como la que los ocupa “también son frecuentes”. No ha sido el único ramalazo racista que ha soltado César, que militó en Falange en los años 90, sino que también lo ha dicho respecto de un empleado suyo, Adrián, del que explicó que pudo entrar en la nave de Usera.

“Vimos un colchón y dijimos lo habrá cogido Adrián porque es rumano... No todos los rumanos pero... Iba cogiendo cosas que veía en por la basura y en la nave de Marconi tenía sofás, nevera...”. Para despejar cualquier duda en este sentido su abogada, Ana Isabel Peña, le ha preguntado al final de la sesión por la nacionalidad de sus novias para recalcar él que ha tenido amantes “italobrasileña y dominicana” antes de Heidi, que era hondureña.

Pero Román no ha podido evitar sacar a relucir ese sentimiento de superioridad que tenía, al menos, con Heidi. Y dentro de su batería de fantasmadas ha dicho, por ejemplo, que a ella le gustaba el estilo de vida que tenía con él, a lo “Pretty Woman”: “Ella era más de barrio y conmigo si íbamos un día a cenar y no tenía un vestido de noche yo le día pues vamos al Corte Inglés y ten compro uno de 100 o 200 euros”. No ha sido, ni mucho menos su única “sobrada”.

Aunque César estaba arruinado ha querido hacer ver que fue empresario de éxito: “Facturábamos 1.800.000 al año y trabajábamos con seis bancos, teníamos líneas abiertas con seis bancos. Una vez quisimos barrer la nave para cuando viniera la directora de Bankinter o Bankia que no se mancharan”.

Condecorado por luchar contra ETA

César, que dudó en responder a las claras si tenía formación de cocinero acabó contestando que sí: “Yo soy cocinero profesional y tengo formación en todos los niveles de hostelería pero me dedicaba a labores de gerencia”. “Teníamos cuatro locales y un plan de expansión”, dijo poco después, a pesar de que llevaba meses con impagos a proveedores y a todos los alquileres, incluida la cada que compartió con Heidi en Vallecas y posible escenario del crimen.

Pero quizás su mayor fantasmada ha sido cuando ha dicho que le condecoraron con una medalla de la Guardia Civil por haber (ojo) contribuido en la lucha contra la banda terrorista ETA y sus servicios prestados en Guipúzcoa.

Pero “El Rey del Cachopo” ha tenido sus peores momentos cuando ha aprovechado para dibujar la vida de Heidi de tal forma que hiciera al jurado dudar de su reputación. Contó que había tenido un hijo con 13 años, que al llegar de Honduras había trabajado de prostituta y que había comenzado a trapichear con cocaína.

Una banda de narcos

Según Román, ella le contó que tenía un grupo de amigos que se dedicaba al tema de los “vuelcos” y que ella había participado en dos ocasiones según dice que le contó.

Román consideró necesario hacer esta introducción para luego explicar que la acompañó a que unos “prestamistas” la dejaran 9.000 euros en Alcalá de Henares. Así, accedió a hacer las veces de avalista y permitió que su novia de 25 años contrajera una deuda de 9.000 euros con unos prestamistas. Después serían estos quien se la reclamarían a él al estar ella ilocalizable. Se trata de esa banda formada por policías que le sacó una pistola, por lo que huyó a Zaragoza.

No contento con eso, Román aseguró que él creía que Heidi se quedó con el dinero de los 12 kilos de cocaína que le robó a la banda y se había ido a Honduras. “Por eso su familia no reclama el torso, que lleva tres años en el Anatómico Forense, que no han ido ni a rezar un padrenuestro”.

Otra de las principales “perlas de Román” ha sido cuando ha acusado al abogado de la familia de amenazarle de muerte en prisión.

El abogado de la acusación particular, Ramón Fernández de Mera a su llegada a la Audiencia Provincial de Madrid.

Isabel Infantes / Europa Press
10/05/2021
El abogado de la acusación particular, Ramón Fernández de Mera a su llegada a la Audiencia Provincial de Madrid. Isabel Infantes / Europa Press 10/05/2021Isabel Infantes Europa Press