Los ciudadanos dudan del futuro de la coalición por las tensiones internas

Más de la mitad tacha la relación entre PSOE y UP de mala o muy mala tras los ataques y un 50,2% cree que se romperá. El 45,2% descarta un adelanto electoral

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No son ajenos los ciudadanos a las tensiones que existen en el seno de la coalición de Gobierno. Las malas relaciones son más que palpables ya desde hace tiempo, pero en los últimos meses se han incrementado las tensiones entre el PSOE y Unidas Podemos, partido éste último que ha redoblado los ataques contra algunas de las decisiones del Ejecutivo del que forma parte. El último episodio de este enfrentamiento en el que Podemos busca marcar su propio perfil llegó el viernes, con las denuncias tras el anuncio de devolución a Marruecos de más de 700 menores. Pero antes ya hubo «disparos» contra la Monarquía, la ampliación del aeropuerto de El Prat o la luz, lo que ha llevado a los morados a llamar a tomar las calles. De ahí que la mayoría de los ciudadanos considere que la relación entre ambas formaciones es, a día de hoy, mala o muy mala y vean, como algo cada vez más probable, que ese matrimonio acabe en divorcio.

Es lo que se desprende de la última encuesta de NC Report para LA RAZÓN, la cual desvela que prácticamente tres de cada cinco encuestados (58,4 por ciento) definen las relaciones entre Unidas Podemos y el PSOE en el Gobierno como malas o muy malas. En el lado contrario, uno de cada tres españoles (32,2 por ciento) considera que son buenas o muy buenas.

En este punto destaca que, entre quienes ven mucha tensión en la coalición, son mayoría los ciudadanos de más de 55 años (59,1 por ciento), mientras que los que creen entre ambos partidos no hay problemas son principalmente los menores de 34 años (37,9 por ciento).

Fin de la coalición

Y claro, esas rencillas y problemas internos que son más que palpables y que no hacen más que incrementarse generan dudas entre la gente sobre la continuidad de ese matrimonio que se hizo oficial hace casi dos años, en diciembre de 2019. Así, la mitad de los encuestados (50,2 por ciento) da por hecho que la situación es insostenible y que habrá ruptura, mientras que un 37,8 por ciento cree que todavía hay posibilidades de arreglar las diferencias y que se darán otra oportunidad para seguir juntos en el Gobierno. Quienes creen que la coalición seguirá adelante son principalmente los más jóvenes, los de entre 18 y 34 años (42,9 por ciento), frente a los de entre 35 y 54 años, mayoría con un 51,3 por ciento entre los que auguran divorcio.

Encuesta FOTO: Teresa Gallardo

Una separación que podría romper, además del matrimonio, la legislatura antes de su fin oficial en 2023. Aquí las opiniones están más enfrentadas y, si bien hay un 45,2 por ciento de españoles que cree que sí, que el Ejecutivo de Pedro Sánchez completará los cuatro años de rigor en Moncloa, otro 39,7 por ciento no lo tiene tan claro y vaticina adelanto electoral. Los más pesimistas en este punto son los menores de 34 años, pues suponen el 45 por ciento de los que consideran que no se agotará el mandato.

Pero la inestabilidad del Gobierno no llega únicamente por esos enfrentamientos entre socios, sino también por la gestión del Gobierno en determinados asuntos. Así, por ejemplo, una gran mayoría de encuestados tiene más que claro que el conflicto con Cataluña ocupa demasiado espacio en la agenda del Ejecutivo en detrimento no sólo de otras regiones, sino de otros asuntos. Es el pensamiento del 68,1 por ciento de los españoles, algo más de tres de cada cinco (principalmente los mayores de 55 años). Ante ellos se sitúa uno de cada cuatro votantes (26,6 por ciento), que piensa que no es demasiada la preocupación del Gobierno por Cataluña y la búsqueda de una solución al desafío independentista. Los más jóvenes son los que mayoritariamente apoyan esta segunda tesis, mientras que el rechazo a tanto interés en la comunidad catalana chirría con fuerza a los mayores de 55 (70,2 por ciento).

Porque, sobre todo, los ciudadanos quieren que se traten otros problemas y que Moncloa mire más allá, por ejemplo teniendo más en cuenta a las diferentes comunidades autónomas y sus sensibilidades. Uno de los casos sería la gestión de la pandemia del coronavirus. Por un lado, más de la mitad de los españoles (58,1 por ciento) desaprueba la labor del Ejecutivo en la lucha contra el virus, frente a un 40,3 por ciento que considera que se gestionó y se sigue gestionando bien. En este punto, los más críticos son los votantes que tienen entre 18 y 34 años (61,9 por ciento), franja en la que se sitúa la población más joven y a la que, en cierto modo, más se ha criminalizado ante el aumento de los casos en los últimos meses.

Ante esta valoración de la gestión, el 62,5 por ciento de los encuestados (casi dos de cada tres) no duda en apuntar que la lucha encabezada por el Gobierno de coalición es mejorable. Únicamente el 34,3 por ciento de la población (uno de cada tres) no ve necesario que tenga que mejorarse nada. De nuevo, los más jóvenes son mayoría a la hora de clamar contra la gestión y las medidas puestas en marcha

Y demandan, principalmente, más contacto del Ejecutivo con el resto de actores implicados en la lucha contra el virus o en el proceso de vacunación. Por un lado, con los presidentes autonómicos: el 64,1 por ciento de los españoles pide que se les tenga más en cuenta a la hora de tomar decisiones que puedan afectarles. En el lado opuesto, un 26 por ciento (uno de cada cuatro ciudadanos) no considera necesario negociar más de lo que se ha hecho hasta ahora.

Por otro lado, con la oposición. Los españoles tienen claro que la pandemia es un problema de Estado y exigen a todos los políticos estar a la altura, tanto a la propia Moncloa como al resto de partidos. Así, el 63,5 por ciento reclama al Gobierno que se apoye más en la oposición y trabaje codo con codo con las demás formaciones, principalmente con el PP. No lo ve así, por el contrario, el 29,1 por ciento de los encuestados, que considera que con la gestión gubernamental es suficiente.