Tenerife se deshace del último recuerdo del buque insignia de Franco

La Autoridad Portuaria de Santa Cruz retira del espacio público la hélice del histórico crucero «Canarias»

La hélice estaba en la entrada del Muelle Norte del Puerto de Santa Cruz de Tenerife, de donde fue retirada por la Autoridad Portuaria el pasado 12 de febrero
La hélice estaba en la entrada del Muelle Norte del Puerto de Santa Cruz de Tenerife, de donde fue retirada por la Autoridad Portuaria el pasado 12 de febrero FOTO: foto La Razón

Fue la más célebre unidad de la Marina de Guerra española, su buque insignia durante casi cuarenta años. Su construcción se decidió durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera, pero el crucero «Canarias» no entró en servicio hasta septiembre de 1936.

En poder del bando sublevado durante la Guerra Civil, el «Canarias» era temido por su rapidez y potente artillería. Tras despejar el estrecho de Gibraltar para la causa que pronto iba a abanderar Franco, el 12 de diciembre hunde al vapor soviético «Komsomol» frente a Orán, una acción con gran eco internacional. Controvertida fue su participación en la llamada «Desbandá», el éxodo de población civil desde Málaga por carretera hasta Almería y no menos repercusión tuvo en el mismo episodio su gemelo «Baleares», que acabó hundido por tres destructores republicanos en 1938.

La potente artillería del «Canarias» participó en otros bombardeos de costa –Alicante, de donde zarpa el «Stanbrook» eludiendo sus andanadas, y Barcelona– y protagonizó algún otro episodio relevante en la guerra de Ifni –una demostración de fuerza en Agadir para intimidar al Gobierno de Marruecos– hasta su definitiva retirada el 17 de diciembre de 1975.

Aunque varias ciudades, entre ellas Santa Cruz de Tenerife, iniciaron gestiones para lograr su cesión y convertirlo en buque museo, fue desguazado en 1977. Del crucero pesado solo se conservaron un cañón de 120 mm en Las Palmas de Gran Canaria; la segunda torreta de proa de 203 mm y el mobiliario de la Cámara del Almirante en la Escuela Naval Militar de Marín; la campana del buque, el telémetro y la caña del timón en el Museo Naval del Ferrol y una hélice que en 1980 fue entregada a la ciudad de Santa Cruz de Tenerife y que hasta el pasado 17 de febrero estuvo en la entrada del Muelle Norte del Puerto de Santa Cruz.

Considerada un «símbolo franquista», la Autoridad Portuaria de la capital insular retiró la hélice en virtud de la Ley de Memoria Histórica. De momento ha sido trasladada a unos almacenes.

El crucero pesado «Canarias»
El crucero pesado «Canarias» FOTO: La Razón La Razón

En contra de su eliminación del espacio público, la Asociación para la Investigación y Protección del Patrimonio Histórico San Miguel Arcángel ha reclamado ante la Autoridad Portuaria que se le otorgue la condición de «interesada en el procedimiento» de retirada de la hélice «así como del busto de Cándido García San Juan [uno de los principales promotores del turismo en la isla] y otros diversos objetos». Se basa para ello en el artículo 2 de los estatutos de la asociación, que establece como fines propios, entre otros, «velar por la conservación del patrimonio cultural» y «promover la tutela y gestión responsable de dicho patrimonio», además de «favorecer una progresiva toma de conciencia acerca de la necesidad de salvaguardar el patrimonio cultural» y la «defensa de la verdad de la memoria histórica».

La asociación reclama que «se le dé vista del expediente, se le notifiquen los actos que en el curso del mismo se hayan dictado y se le facilite copia de la totalidad de los documentos obrantes».

En esta línea, el PP ha exigido que devuelvan a su lugar la hélice y el busto de García San Juan hasta que se apruebe de forma definitiva el catálogo de vestigios franquistas que elabora el Gobierno de Canarias. El concejal Guillermo Díaz Guerra asegura que la Autoridad Portuaria «tendría que haber respetado los tiempos antes de proceder a la retirada de la hélice del puerto, siendo conscientes de que existía la intención, por parte del ámbito municipal, de impugnar el catálogo impuesto por el Gobierno de Canarias».

Díaz Guerra sentencia que no existe «un catálogo aprobado ni se ha reunido comisión alguna, por lo que la Autoridad Portuaria está actuando de forma arbitraria», de ahí que exija que se tengan en cuenta «los valores arquitectónicos y, sobre todo, la opinión del Ayuntamiento y de los habitantes de la ciudad».

700.000 millas y 52 acciones de guerra

La Hélice número Z.4780 R.H. fue construida en 1930 por J. Stone & Cº Ltd. en Deptford-Inglaterra. Cuenta con un diámetro de 3,23 metros, un paso de hélice de 3,65 metros y una superficie de 5,62 metros cuadrados. Fabricada de una aleación de bronce y aluminio, materiales resistentes a la corrosión y a los golpes, es una de las cuatro hélices que durante cuarenta y cuatro años dieron vida al «Canarias», según José Manuel Ledesma Alonso, cronista oficial de Tenerife. El histórico crucero se convirtió en el buque insignia de la Marina de Guerra española, considerado por la Armada como el más famoso del siglo XX, navegó más de 700.000 millas y tomó parte directa en cincuenta y dos acciones de guerra.