Barberá asegura al juez que no sabe «con exactitud» cómo pagó al PP

La senadora denuncia una conspiración y señala a Alfonso Grau en su declaración

La senadora denuncia una conspiración y señala a Alfonso Grau en su declaración

La ex alcaldesa de Valencia y senadora del PP, Rita Barberá, se ha dirigido por escrito al juez que investiga el «caso Imelsa» para asegurar que no recuerda «con exactitud» cómo hizo llegar al Grupo Popular en el Ayuntamiento de Valencia, el que dirigía, el talón que aportó como donativo de 1.000 euros, para la financiación de la campaña electoral a las elecciones municipales del 2015.

En un escrito de 11 páginas al que ha tenido acceso LA RAZÓN y que ha sido dirigido al juzgado de instrucción nº 18, Barberá asegura que «es cierto que aportó un donativo de 1.000 euros», mediante un talón bancario contra su cuenta corriente en Bankia, pero que «en ningún momento» se le devolvió dicha cantidad, por lo que defiende que es «absolutamente falso lo dicho en torno a los 2 billetes de 500», –es decir, que se intentara blanquear capital en el PP valenciano– hecho por el que la Fiscalía Anticorrupción quiere que sea imputada por el Tribunal Constitucional.

En el escrito también asegura que ella no se hizo cargo de la financiación de la campaña electoral de 2015, sino que hay un organismo, el Comité de Campaña, que es el que «asume todas las competencias propias del evento». Un comité que estaría encabezado por Alfonso Novo como coordinador general –uno de los nueve ediles investigados por blanqueo que se niegan a dejar su acta de concejal, a pesar de que la dirección regional del partido se lo haya pedido–.

Según explica ,Barberá, tenía como «única y finalista misión» la de «captar votos», por lo que no se ocupó sobre temas relacionados con competencias que «no son las suyas sino las del Comité». También atribuye la decisión de los cuatro asesores que se negaron a donar ese dinero a que dado que eran del entorno del ex vicealcade de Valencia, Alfonso Grau –«su protector»–, el cual no iba a ir en la lista electoral por estar investigado en el «caso Nóos», «no iban a continuar como asesores».

En el escrito se deslumbra que Barberá tiene su propia hipótesis sobre los motivos de la investigación. Una conspiración que,insinúa, podría haber sido promovida por Alfonso Grau, con el que tomó distancia tras su implicación en la trama corrupta. Según Barberá sería «inaudito» que la intervención telefónica a la ex edil y la esposa de Grau, María José Alcón, «diera sus frutos» justo un día después de acordarse y que «verse» sobre un «tema delictivo» al describir en ella el método de blanqueo.

Barberá defiende su gestión durante los 24 años frente al Ayuntamiento asegurando que «jamás se produjo ningún amaño» ni «ningún trato de favor de nadie, ni «cobro de comisiones a terceros».