Casado quita a Juan José Cortés de "uno"y mete en Madrid a sus gurús

El líder del PP mantendrá otros nombres cuestionados como el de Edurne Uriarte e incorporará a su jefe de Gabinete y a algún asesor de Aznar.

Pablo Casado junto a Juan José Cortés.
Pablo Casado junto a Juan José Cortés.

El líder del PP mantendrá otros nombres cuestionados como el de Edurne Uriarte e incorporará a su jefe de Gabinete y a algún asesor de Aznar.

Juan José Cortés no repetirá como «número uno» del PP por Huelva. Está por definir su encaje en las próximas candidaturas del PP a las elecciones del 10-N, pero su tiempo como cabeza de lista pasó. El malestar con esta designación por parte de Génova se arrastra dentro del partido desde la campaña de las pasadas elecciones generales y, además, los resultados no acompañaron en las urnas.

La figura del padre de Mari Luz, la niña desaparecida en Huelva, ha sido rentable electoralmente al PP andaluz. Hasta el punto de que se le atribuye el mérito de haber ayudado a ganar las elecciones en Sevilla, por ejemplo. Movió mucho voto en las barriadas de Los Pajaritos y de las tres mil viviendas, y después de esa victoria entró a formar parte de la nómina de asesores del Gobierno municipal. Con el cometido de trabajar con la comunidad gitana en esos dos barrios que tienen mucha población de esta etnia. Pero la figura tiene sus sombras, que después de ser noticia menor han empezado a cobrar interesadamente más potencia mediática, como el embargo de su sueldo por una deuda mercantil.

Casado mantendrá, sin embargo, a fichajes que también han sido muy discutidos dentro del PP, como el de la periodista Edurne Uriarte como «número tres» de su candidatura. También continuará como dos Adolfo Suárez Illana, a pesar de que en el partido discuten que no le acompañe como «ticket» electoral alguien con más proyección política y mediática. Suárez Illana respaldó a Casado desde el primer momento en la carrera de la sucesión, y entre los dos hay una estrecha relación personal y de lealtad recíproca.

Otro nombre polémico, el del torero Miguel Abellán, que iba como 12 de la lista y no logró escaño, ha dejado de ser un quebradero de cabeza para Casado en estas elecciones porque ha sido nombrado director gerente del Centro de Asuntos Taurinos de Madrid.

El líder popular utilizará las bajas producidas en estos meses, en algunos casos por incorporaciones a tareas municipales, para incoporar a nuevas caras. Evitando en la medida de lo posible ceses traumáticos. Le han pedido que refuerce unas listas que impusieron una amplia renovación, pero que también generaron un importante descontento en muchas estructuras territoriales. Tensión que engordó más con el desastre electoral de abril.

En Madrid le han quedado varios huecos en puestos de salida. Y la previsión es que además consigan más escaños en estas elecciones, en general, y, en especial, por la circunscripción madrileña. Está la baja de su ex su ex jefe de Gabinete Javier Fernández Lasquetty, nuevo consejero del Gobierno de la Comunidad de Madrid, que preside Isabel Díaz Ayuso. También la de Andrea Levy, consejera de Cultura del Ayuntamiento de Madrid y que mantiene su puesto en la dirección del partido. Daniel Lacalle renunció a su escaño en mayo, lo que facilitó que entrara en el Congreso Mari Mar Blanco, un nombre muy simbólico para el PP, y que ya ha trasladado a la dirección popular su interés en repetir como diputada. Daniel Lacalle sigue siendo asesor económico del partido y si Casado pretende consolidar la idea de que ofrece un proyecto de gobierno, aunque en las encuestas no salga la suma del centro derecha, lo lógico es que su referente económico tenga escaño y participe en el día a dia de la vida parlamentaria. Están en la mesa posibles fichajes como el de la ex socialista y co fundadora de UPyD Rosa Díez. Y en Génova también hablan de que en la lista de Casado haya sitio para sus gurús ideológicos, entre los que hay nombres con vínculos con FAES y con el ex presidente José María Aznar. El que fuera jefe de gabinete de Aznar, y por muy poco tiempo de Mariano Rajoy, Carlos Aragonés, tiene mucha influencia en el líder del PP, aunque no ejerza cargo orgánico ni consiguiera su escaño en el Congreso en abril. En Génova dan por descontado que Aragonés sí será diputado después del 10-N. Como también apuntan al nombre de Gabriel Elorriaga, incorporado a la asesoría del grupo parlamentario que dirige Cayetana Álvarez de Toledo; y, sobre todo, de Pablo Hispán, que ha vuelto al Gabinete del presidente del PP, y al que dan por fijo en la nueva lista de Casado. Hispán ha tenido mucho que ver con el nuevo tono de la estrategia de Casado y la moderación en las formas y en el discurso. Aunque dentro del núcleo de confianza del líder sigue el debate y el pulso entre la línea más «aznarista» y la que tiene otra perspectiva sobre cuál deber la proyección del nuevo liderazgo del partido.

En los «ajustes» en el PP andaluz no entra la ex ministra de Trabajo Fátima Báñez, a pesar de que se la ha visto en algún acto del partido recientemente. Le han preguntado y ella parece ser que no quiere volver a la política en activo. Por último, la dirección nacional descarta cambios sustanciales en las listas al Senado. Ahí es donde Génova reubicó a buena parte de los «pesos pesados» del «marianismo» ante las elecciones de abril.