El 15-M abronca a los políticos por apropiarse del movimiento

Monedero fue increpado por algunos asistentes a la marcha de conmemoración del quinto aniversario en la Puerta del Sol

Monedero fue increpado por algunos asistentes a la marcha de conmemoración del quinto aniversario en la Puerta del Sol

Cientos de indignados volvieron a llenar ayer el kilómetro cero de la Puerta del Sol de Madrid para conmemorar el quinto aniversario de aquel movimiento surgido el 15-M. Volvieron a protestar por las mismas cosas de entonces, volvieron a mostrarse indignados y cada uno, con sus propias pancartas, protestó incluso contra los que quieren apropiarse del movimiento.

La marcha, que arrancó a las 18:00, se desarrolló en un ambiente festivo acompañado por la característica batuka y el grupo Solfónica que les hizo bailar al paso de sus consignas. Aun así, la marcha también tuvo su bronca. El cofundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, que participaba en el recorrido a «título personal», fue increpado por alguno de los participantes que portaba una pancarta en la que se podía leer: «15-M libre de los políticos». Y es que son muchos de los que participaron en aquel movimiento indignado los que siguen sin sentirse representados por ningún partido político, tampoco por las nuevas formaciones emergentes. De hecho, el «¡Que no, que no nos representan!» fue uno de los cánticos más coreados durante el recorrido mientras recordaban, megáfono en mano, que el movimiento que surgió entonces no tiene dueño. Y es que, cinco años después, los indignados que participaron en aquella ola de movilizaciones siguen defendiendo su carácter «apartidista» y la imposibilidad de que los nuevos partidos, como Podemos, se apropien de su espíritu. La formación morada siempre se ha erigido como uno de los promotores de aquellas concentraciones del 15-M y algunos representantes de la formación también acudieron a la marcha, aunque señalaron que lo hacían «a título particular» como el líder de Podemos en Madrid, Óscar López; el concejal de Participación Ciudadana, Transparencia y Gobierno abierto del Ayuntamiento, Pablo Soto. Aun así, se vieron camisetas y pancartas de la formación que lidera Pablo Iglesias. El 15-M «no tiene líderes» y es «un movimiento global» con implantación en países de todo el mundo, proclamaron en un comunicado al llegar al kilómetro cero.

Otras de las consignas más repetidas fueron las de «¡Sí se puede!» o «¡Lo llaman democracia y no lo es!». El apoyo al pueblo palestino, al «impeachment» en Brasil (proceso de destitución de la presidenta brasileña Dilma Rousseff), la bienvenida a los refugiados sirios, «ningún ser humano es ilegal», «somos feministas», «mañana España será republicana» o «los próximos recortes serán con guillotina» se mezclaron a lo largo del paso con banderas republicanas y gais, chapas con la imagen de Alberto Garzón, camisetas verdes de «Stop desahucios» o gritos de «menos crucifijos y más trabajo fijo». Las vallas que rodean el metro de la Puerta del Sol fueron empapeladas con mensajes de justicia, libertad para Bódalo, contra la «ley mordaza», la politización de la justicia o el ya conocido «sí se puede, por supuesto». Durante la jornada se realizó un «grito mudo» porque ayer también se celebró una marcha internacional para transmitir su apoyo al movimiento #NuitDebout (Noche en pie), surgido en Francia a semejanza del movimiento ciudadano español. El aniversario también tuvo sus concentraciones en el resto de ciudades de España y de otras capitales como Roma, París o Bruselas.

En Barcelona se concentraron unas 1.200 personas y algunos de los participantes proclamaron que el movimiento que surgió entonces es de todos y de ninguno.