El sudoku de cuadrar las agendas

Rajoy habló personalmente con cada invitado para evitar que hubiese filtraciones

La gestión de la sucesión de la Corona ha sido posiblemente uno de los asuntos más complicados que ha gestionado el Gobierno de Rajoy en esta legislatura. «Todo salió bien, y cuando las cosas salen bien, tienden a perder valor. Si hubiera salido mal, todavía estaríamos hablando de aquellos errores o cargando con los problemas de Estado generados», sostiene un ministro de Mariano Rajoy.

Y en honor a esa «abdicación ejemplar», Rajoy promovió la cena del miércoles con todos los ex presidentes del Gobierno para homenajear al Rey Don Juan Carlos con motivo de su onomástica. El jefe del Ejecutivo tenía un deseo personal «de organizar algo con el Rey, al que tanto debemos los españoles», según explican fuentes de Moncloa. Rajoy creyó que al Monarca emérito le haría ilusión que se le invitase a una cena con todos los presidentes del Gobierno vivos que han despachado con él durante su reinado. Y conociéndole, también valoró que a Don Juan Carlos seguro que le gustaba más que ese homenaje se celebrase en algún lugar público y sin gran sofisticación. Durante su reinado, Don Juan Carlos ha hecho siempre gala de su campechanía. Con este objetivo marcado, Rajoy pensó en Casa Lucio como el lugar idóneo, según precisan sus colaboradores. Rajoy se ocupó, además, de hablar personalmente con todos los ex presidentes, de hacer coincidir las agendas y de ofrecérselo a Don Juan Carlos, que aceptó «encantado y muy agradecido». Desde Moncloa subrayan que esa mesa es la historia viva de la democracia española y un humilde reconocimiento a «un gran Rey de España justo un año después de su histórica abdicación».

Para entender este deseo de Rajoy de homenajear de alguna manera al Monarca emérito, hay que tener en cuenta que él fue una pieza clave en el proceso de transición de un Rey a otro. Desde Moncloa señalan de que este reto lo han afrontado muy pocos presidentes en la Historia. Uno de ellos, recuerdan, fue Winston Churchill. En Moncloa se felicitan de que las gestiones pudieran concretarse sin filtraciones ni interferencias y agradecen, asimismo, la buena disposición de todos los ex presidentes a la hora de colaborar en esta iniciativa.

El PP se esforzó ayer en poner en valor la fotografía de la cena en Casa Lucio, enfrentándola en el terreno político con el discurso de los partidos emergentes, como Podemos, contra el modelo democrático que salió de la Transición. O contra el mantra de los que sentencian la caducidad de ese modelo. El vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, defendió que es una «imagen de normalidad» que demuestra que, pese a lo que digan algunos, el sistema político democrático no está «caduco». El PP apeló a la «normalidad» que refleja ese encuentro de Don Juan Carlos con el presidente del Gobierno y sus antecesores. Con unos ex presidentes que «siguen contribuyendo a que España vaya a mejor y un actual jefe del Ejecutivo que quiere contar con todos ellos». «Aquí estamos para unir. Otros son los que se reúnen en reservados, los que critican a la Monarquía y a los ex presidentes, pero nosotros estamos para unir y mejorar España», concluyó Rajoy.

Zapatero elogia a Rajoy por la iniciativa

El ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero aprovechó ayer su intervención en el programa «Más Vale Tarde» de La Sexta para elogiar al jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, por tomar la iniciativa y organizar una cena que consideró «trascendental». «Fue a iniciativa de Rajoy y fue una buena idea. Hay que felicitarle por ello», reconoció. Zapatero admitió que era la primera vez que compartía una cena con los ex presidentes y con el Rey Don Juan Carlos y desveló que hablaron «poco» de Podemos y que Grecia acaparó la conversación. «Ojalá sirva de precedente», manifestó el ex presidente, con la esperanza de que se repita el encuentro.