Los peritos de los Franco explican al Supremo el riesgo de un entierro en El Pardo

Los expertos advierten del peligro de profanación o atentados en la ubicación escogida por el Gobierno

Catedral de La Almudena
Catedral de La Almudena

Los expertos advierten de peligro de profanación o atentados en El Pardo, destino elegido por el Gobierno.

Los cinco magistrados del Tribunal Supremo encargados del recurso contra la exhumación de Franco escucharon ayer en una vista pública a los peritos que redactaron el informe de la familia que defendía un enterramiento en la catedral de La Almudena si se produjera el traslado de los restos desde Cuelgamuros.

Los tres expertos fueron citados por la Sala Tercera del Alto Tribunal, que decidirá en las próximas semanas –se prevé que tras el verano– sobre la exhumación en el Valle de los Caídos.

El informe pericial defiende la mayor seguridad que implicaría un traslado a La Almudena en lugar de al cementerio de Mingorrubio-El Pardo, destino escogido por el Gobierno de Pedro Sánchez, que fijó el 10 de junio para una exhumación paralizada cautelarmente por el Supremo.

Según fuentes cercanas a la familia, los peritos explicaron que en términos de seguridad la ubicación del templo madrileño es más adecuada que la del camposanto de El Pardo, expuesto a peligros de profanación o incluso atentado por parte de «un individuo aislado fuertemente ideologizado de izquierda».

Como ya se indicaba en el informe aportado por los Franco a petición de la Delegación del Gobierno en Madrid, la opinión de los expertos es que «difícilmente puede encontrarse un entorno con mayores garantías» que el de La Almudena, donde la Policía tendría recursos sobrados para frenar a radicales al ser una zona reducida que podrían controlar «perfectamente», según defendieron ayer ante el magistrado Pablo Lucas, ponente del tribunal de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo que se encarga de estudiar los recursos de los nietos de Franco contra el acuerdo del Consejo de Ministros para la exhumación.

«En el cementerio no hay nada», señalaron los peritos, para quienes allí habría más peligro de actos vandálicos. Por ello, el informe pericial concluye que los riesgos en el entorno de la catedral no se incrementarían sino que es el emplazamiento «más seguro e idóneo» y «con un nivel de riesgos sensiblemente inferior» al cementerio.

Sin embargo, el abogado del Estado Juan José Torres –presente en el acto y que cuestionó la metodología del peritaje– lamentó que no se tuviera en cuenta en el informe presentado a la causa por la familia Franco incidentes violentos como el intento de atentado a la catedral madrileña y la explosión de un artefacto casero en la Basílica del Pilar en 2013, ambos organizado por los Grupos Anarquistas Coordinados (GAC).

Para la familia, dichos ataques no tienen relevancia a estos efectos dado que, en el caso de La Almudena, ocurrió en la catedral y no en la cripta, que tiene una entrada independiente.

«No le hemos dado más importancia», dijo uno de los peritos, para quienes los dispositivos desplegados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad son «suficientes para asegurar la zona». Pusieron como ejemplo que la Policía se hace cargo de 3.000 manifestaciones al año en la capital, de carreras populares «todos los domingos», y de los partidos del Real Madrid «cada dos fines de semana».

Al no quedar ya ninguna prueba por analizar, la Sala instó a las partes a que den traslado de sus conclusiones, lo que, según fuentes jurídicas, podría suceder a lo largo de este mes. Los recursos contra la exhumación quedarán vistos para sentencia.

El fallo del Alto Tribunal será doble: por una parte autorizar o no la exhumación y, por otra, atender al derecho de la familia a decidir el lugar donde reubicar los restos de Franco.