Guerra tacha de frivolidad pedir ahora el relevo de Rubalcaba

Alfonso Guerra, durante la presentación de sus memorias "definitivas"
Alfonso Guerra, durante la presentación de sus memorias "definitivas"

No defrauda. El que fuera todopoderoso vicesecretario general del PSOE con González nunca tuvo pelos en la lengua. Hoy, a punto de cumplir 73 años, mucho menos. Ayer presentó «En una página difícil de arrancar» (Planeta), sus terceras memorias, y como en el PSOE últimamente no se habla más que de primarias, él que nunca fue un entusiasta del modelo, vuelve por sus fueros: «Quien gana quiere mandar tanto que conduce al cesarismo». Tampoco entiende que el PSOE siga mirándose a sí mismo y que, al año siguiente del congreso federal que dio el liderazgo del partido a Rubalcaba, se plantee un relevo. «Es una frivolidad, poco serio», dice. Esto no le impide ver que los ciudadanos no han recuperado la confianza en los socialistas tras sus últimos años de Gobierno y decisiones como no reconocer la crisis económica y abordar un proceso estatutario que él no habría nunca abordado. ¿Sobre Zapatero? Si él hubiera sido jefe de Gobierno cuando la UE impuso los recortes en mayo de 2010, «habría dimitido y convocado elecciones para no asumirlos».

Aunque dice no haber buscado zaherir a nadie sin motivo, sabe que habrá gente que se molestará con la «sinceridad» de su relato. Quizá un Rajoy al que tacha de «un dormilón que el día que ganó las elecciones se quedó dormido y al que nada despierta, ni siquiera las explicaciones a lo "Groucho Marx"de Cospedal sobre la indemnización en diferido de Luis Bárcenas». Chanza que utiliza también cuando se le pregunta por la última entrevista de Aznar, al que se refiere como al «hombre de la capa» que «asusta» con su posible vuelta.

Rubalcaba, Rajoy, Aznar... pero tambén habla del Rey para defender su trayectoria.

¿Monarquía o República? No tiene dudas: «Entre el tío de la capa (Aznar) que podría sustituir al que está en la Jefatura del Estado y Don Juan Carlos, lo tengo clarísimo».

Todo esto y más dió de sí una presentación, en la que Guerra reiteró su desprecio por la ostentación, su rechazo a "pasar la mano sobre el lomo"de los poderosos y los magnates de la comunicación", y sus críticas a la "beatiful people"del PSOE en los ochenta. Lo dicho: un socialista que defiende la coherencia como el principal valor de los políticos ("rejuvenece más que el bótox", asegura)", que augura que Rajoy dejará un país al que "no reconocerá ni la cámara de fotos"y que critica una vez más a Felipe González y a los que siempre calificó de sus "aduladores", estos son Joaquín Almunia, Carlos Solchaga, José María Maravall, Joaquín Leguina y el periodista Javier Pradera.

Ferraz ignora la presión interna

Ajena al clamor de la bases, sorda a la voz de los cuadros e impasible al debate. La dirección federal mantiene, pese a la presión interna, el calendario previsto para las primarias, esto es después de las elecciones europeas de 2014. Es la versión oficial, la que ayer dió el secretario de Organización del PSOE, Óscar López, cuando se le preguntó por el asunto. Pero, la "oficiosa"es que aunque Rubalcaba haya llegado a la conclusión de que el debate sobre el liderazgo hay que abrirlo cuanto antes, tampoco lo reconocería en público. Son varios ya los barones partidarios de que el Comité Federal de julio ponga fecha a las primarias.