Jáuregui avisa de una tendencia irreflexiva y preocupante a destruir el bipartidismo

El exministro Ramón Jáuregui ha advertido hoy sobre la "tendencia irreflexiva y preocupante"a destruir el bipartidismo y ha rechazado que una suma de partidos pequeños vaya a ser la solución a la crisis institucional y democrática que, según cree, atraviesa el país.

En una conferencia en el Fórum Europa, en la que ha sido presentado por la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, Jáuregui ha negado que la aparición de nuevos partidos o una fragmentación "exagerada"del sistema político vaya a ser solución a la crisis.

"¿De qué? ¿Por qué?", se ha preguntado, y ha rechazado que haya que confiar en partidos pequeños o en nuevas opciones como solución arreglo para la democracia o para salir de la crisis.

Ha opinado también sobre las primarias y ha recordado que su partido es partidario de que se extiendan a todas las fuerzas políticas para elegir a los candidatos a la Presidencia del Gobierno.

Jáuregui ha señalado que a él le importa sobre todo que las primarias del PSOE sean "un éxito", más que quiénes se presentan o cuándo se celebran, y, tras reconocer que en alguna ocasión ha citado los nombres de Eduardo Madina, Carme Chacón y Patxi López como posibles candidatos, ha matizado que "quizás, no los únicos".

Ahora bien, ha avanzado que si hay más de dos candidatos probablemente haya que recurrir a una segunda vuelta.

Sobre las primarias en Andalucía para elegir al futuro cartel a las elecciones autonómicas, después del anuncio del presidente de la Junta, José Antonio Griñán, de no volver a presentarse, el exministro de la Presidencia ha hecho hincapié en que el proceso cumple todos los requisitos reglamentarios.

Tras considerar que los socialistas andaluces han diseñado un calendario de sucesión "ordenada y planificada", Jáuregui ha advertido de que "nada debe perturbar ese proceso"que su partido ha decidido "con toda libertad", en alusión al caso de los ERE fraudulentos.

En este punto, ha opinado que no hay fundamentación jurídica para imputar a la exconsejera de Economía y Hacienda Magdalena Álvarez.

Durante su intervención, Jáuregui ha asegurado que el PSOE se mantendrá al frente de la protesta y el rechazo de la acción económica y social del Gobierno del PP y ha avisado de que no hay pacto posible en esas condiciones y con esas políticas.

"Hay demasiadas diferencias, demasiadas razones como para atenuarlas, demasiado en riesgo como para no estar al frente de la protesta y el rechazo", ha advertido, y ha sostenido que los socialistas están "casi en la pancarta"con la reforma educativa e indignados, preocupados, alarmados y escandalizados con asuntos como los recortes, las privatizaciones sanitarias o las tasas judiciales.

Con todo, ha dicho que los socialistas están dispuestos a negociar "lo que viene", como es una nueva fiscalidad, una solución a los problemas energéticos, la reforma de las administraciones públicas o mejoras en la competitividad.

"No serán fáciles los acuerdos, pero el PSOE estará ahí", ha garantizado.

En cuanto a la política territorial, ha alertado de que "está a punto de estallar"mientras "el Gobierno mira para otro lado y piensa que esto acabará". "Pero, créanme, esto no ha terminado", ha enfatizado Jáuregui en alusión a Cataluña.

A este respecto, ha lamentado que todo el país esté pendiente "cada día"de "la agenda que marcan los nacionalistas y ERC"pero que no se haga nada.

Jáuregui, que coordina el equipo que está diseñando la propuesta del PSOE de reforma federal del Estado que aprobará el sábado en su Consejo Territorial, ha hecho hincapié en la necesidad de dar una salida mediante el diálogo y el pacto a un encaje que es "imprescindible"y que tiene que ser la solución al "enconamiento"en el que "se está situando actualmente el problema catalán".

Además del modelo territorial, los socialistas están diseñando una revisión a fondo de su proyecto político, que incluye una propuesta de reforma constitucional; cambiar la ley de partidos y la ley de financiación de partidos; un nuevo sistema fiscal, y otras medidas para "empoderar"a la ciudadanía y adaptar las reglas de convivencia democrática al siglo XXI.