Política

La Audiencia no ve terrorismo en los actos del «Ospa Eguna» contra la Guardia Civil

El juez Moreno aprecia un posible delito de odio y manda la denuncia a los juzgados de Alsasua

El juez Moreno aprecia un posible delito de odio y manda la denuncia a los juzgados de Alsasua

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El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha remitido a los Juzgados de Alsasua la denuncia de Dignidad y Justicia (DyJ) por los actos del «Ospa Eguna» (Día del Adiós) celebrados en la localidad navarra el pasado agosto para reclamar la salida de la Guardia Civil del País Vasco y Navarra. La asociación que preside Daniel Portero denunció la posible comisión de delitos de enaltecimiento del terrorismo o humillación a las víctimas, pero el magistrado no aprecia indicios de un delito de terrorismo y ha remitido la causa al juzgado decano de Alsasua –tal y como le solicitó la Fiscalía– por si los hechos pudiesen constituir un delito de odio.

En esa «celebración» anual –recuerda Moreno– subyace el «propósito claro» de alimentar «un clima contrario y de rechazo a la Guardia Civil». Como cada año, la localidad se llenó de pancartas con los textos habituales de la campaña –«Alde Hemendik» (fuera de aquí)– denunciando el «carácter represivo» del Instituto Armado, contra el que se vertieron ademas «severas injurias». En la carpa donde se celebró la comida popular colgaba además una pancarta con el rostro de seis etarras y la leyenda «kalera» (a casa).

El juez admite la «gravedad de los hechos», pero apostilla que no deben considerarse como «actos de terrorismo», sino que revisten las características de un delito de odio. Y recuerda que la propia Guardia Civil sostiene en su informe que el «Ospa Eguna» es el «principal motor promoviendo y divulgando el odio» contra los agentes», pues ese «discurso del odio» promueve «el aislamiento social» de los guardias civiles y sus familias.

El Tribunal Supremo condenó el pasado octubre a penas de entre un año y nueve años y medio de prisión a ocho jóvenes de la localidad navarra –por delitos de atentado a la autoridad, lesiones, desórdenes públicos y amenazas– por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas en un bar de Alsasua en octubre de 2015.

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