El «alto» de Turull

El consejero de presidencia dio la orden de impedir la entrada de los agentes a las dependencias pese a que no era necesario que lo hicieran porque no se trataba de un registro.

Agentes de la Guardia Civil a su llegada al parlamento de Cataluña para requerir documentación relativa al «caso del 3%»
Agentes de la Guardia Civil a su llegada al parlamento de Cataluña para requerir documentación relativa al «caso del 3%»

El consejero de presidencia dio la orden de impedir la entrada de los agentes a las dependencias pese a que no era necesario que lo hicieran porque no se trataba de un registro.

El nuevo conseller de la Presidencia y portavoz de la Generalitat, Jordi Turull, promete dejar huella en su paso por el cargo. Turull, una de las incorporaciones que ha hecho el president Carles Puigdemont, para impulsar con toda firmeza el referéndum unilateral de independencia, dio muestras ayer del perfil político que se ha instalado en el Govern. A la llegada de cinco miembros de la Guardia Civil a las 10:45 horas en busca de documentación relacionada con el caso 3 por ciento y la implicación de Germà Gordó (ex secretario de Govern, ex conseller de Justicia y ex dirigente de CDC), Turull dio la instrucción de impedir la entrada de los agentes a las dependencias de Presidencia y hacerlos esperar en la entrada. Pero los cinco agentes llegaron con un requerimiento judicial de documentación y no una orden de registro por lo que no tenían intención de entrar.

Documentación

El conseller de la Presidencia acompañó esta negativa de su compromiso a entregar a la Guardia Civil la documentación solicitada: el libro de visitas (2010-12) y la relación de apoyo administrativo que mantenía Gordó durante su tiempo como secretario del Govern. Los agentes comunicaron esta incidencia al juez, que no tardó en remitir una ampliación de su requerimiento para que la Generalitat les facilitara también la agenda de Gordó. Los agentes esperaron durante más de tres horas en un despacho anexo a la entrada principal del Palau. Desde el Govern se trató de hacer ver que habían sido correctos con ellos y que incluso se les había ofrecido agua y café.

Después de esta maniobra, el Govern accedió a entregar a la Guardia Civil una copia en papel de la agenda de los actos oficiales de Gordó como secretario del Govern, aunque en ella no aparecen sus reuniones y contactos privados. La iniciativa tomada por el juez también permitió que un informático de la Guardia Civil que entró por la puerta de la calle Sant Sever –la parte de atrás del Palau–, pudiera subir a las dependencias de la secretaría del Govern para verificar ante los ordenadores de la institución que la información que les habían entregado en papel de la agenda era correcta así como la clonación de la información solicitada. En este momento, un representante de la Generalitat también dio entrega al agente de una copia en un lápiz de memoria, con la misma documentación sobre la agenda oficial de Gordó. Algunos de los agentes que participaron en el operativo salieron tapándose la cara por decisión personal.

Fuentes de la investigación aseguraron que la Guardia Civil no había manipulado ningún sistema informático de la Generalitat ni tampoco había efectuado ningún registro en el Palau ya que ese no era su objetivo.

Ufano por su actuación, el propio Jordi Turull se autofelicitaba públicamente mediante un mensaje en Twitter por su iniciativa: «Colaboración con la Justicia, toda. Espectáculos que desde hace siglos acoge la Generalitat y humillaciones en el Palau, ni una».

El Govern protestó, una vez más, por «la escenografía» de la operación». El Partido Popular de Cataluña, perplejo, lamentó el espectáculo «poco edificante» de poner impedimentos a la Guardia Civil.