Las víctimas del «loco del chandal»: «Es una bomba para la sociedad»

El violador en serie sale de la cárcel con un «riesgo extremo de reincidencia». La Fiscalía activará protocolos de prevención tras las excarcelaciones de violadores

El «loco del chándal» abandonó ayer la prisión
El «loco del chándal» abandonó ayer la prisión

El violador en serie sale de la cárcel con un «riesgo extremo de reincidencia». La Fiscalía activará protocolos de prevención tras las excarcelaciones de violadores

La Audiencia de Barcelona citó esta semana a las víctimas de Manuel González, el violador conocido como el «loco del chándal», que salió ayer de la cárcel de Brians (Barcelona), en virtud de la polémica derogación de la «Doctrina Parot». El alto tribunal catalán arropó a las mujeres, que ahora ven cómo el hombre que las agredió hace una veintena de años vuelve a estar en la calle.

En declaraciones a Efe, la abogada María José Valera, que representa a una de las víctimas, señaló que las mujeres agredidas creen que pronto «una bomba para la sociedad sale a la calle». «Afrontan su excarcelación con espanto y horror, tanto por su seguridad como por la del resto de mujeres», dijo la letrada.

González fue condenado a 169 años de cárcel por agresiones sexuales a 16 mujeres en la zona de Barcelona entre 1991 y 1993, y algunas de ellas eran menores de edad. Su apodo viene de su forma de vestir. Carnicero de formación, clavaba objetos punzantes en los glúteos u órganos genitales. Una de las víctimas fue asesinada.

Este violador atacaba a sus víctimas en los alrededores de las paradas del metro o por la calle, y siempre por la espalda. Los psicólogos consideran que presenta un «riesgo extremo de reincidencia», y su salida es inminente. Ningún experto cree que esté rehabilitado, y cabe recordar que se le diagnosticó parafilia sádica.

A Manuel González, vecino de L'Hospitalet de Llobregat, su condición de carnicero le daba «mayor habilidad y fuerza para manipular cuchillos y objetos punzantes». El «loco del chándal» ha estado 18 años en la cárcel y ahora tiene 51 años. Las víctimas pidieron una imagen con su aspecto actual, pero se les fue denegada alegando el derecho a la intimidad del preso. «Sale sin rehabilitar y con un alto riesgo de reincidencia, es normal que provoque miedo, a sus víctimas y a todas las mujeres», denunció Varela. La Audiencia, la Conselleria de Justicia y los Mossos d'Esquadra han ofrecido a las víctimas, asesoramiento, atención y apoyo.

La abogada y las mujeres agredidas pidieron que González saliera de la prisión caminando, para que los medios gráficos pudiesen tomar imágenes de su aspecto actual. «No se le tendría que tapar la cara», insistió la abogada. Además, los médicos alertan de que, ante su «alto grado de sentimiento de hostilidad y venganza mostrado hacia el sistema judicial y penitenciario, no se pueden descartar otros objetivos u otros actos de violencia». González ha rechazado cualquier tipo de tratamiento en prisión.

Un informe médico advierte de que reincidirá

Un reciente informe médico del 25 de octubre elaborado ante la inminente excarcelación del «loco del chandal», alerta del «riesgo alto de reincidencia en delitos violentos» del preso y califica su trastorno de sadismo sexual por una preferencia sexual desviada. «Su patrón de excitación implica actos en los cuales se produce un sufrimiento físico o psíquico a la víctima», dice el informe, que revela que Manuel Gómez González no ha trabajado en prisión los problemas por los que fue condenado, y que se negó a participar en programas de tratamiento. No tiene sentimientos de empatía hacia las víctimas y sí un marcado sentimiento de victimismo.