Más presión a Iglesias: los nacionalistas dicen «sí»

PNV, ERC, PRC y Bildu mantienen su apoyo. Ronda del presidente para sumar los 25 votos que reeditarían el «Frankenstein»

El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián (d), y la portavoz adjunta, Carolina Telechea
El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián (d), y la portavoz adjunta, Carolina Telechea

El primer choque de trenes entre PSOE y Unidas Podemos de cara a la nueva negociación de la investidura de Sánchez fue cuidadosamente preparado ayer por Ferraz con sendos encuentros con los líderes de los partidos nacionalistas que apuntalarán la victoria del líder socialista si Pablo Iglesias desbloquea con los votos de UP la próxima votación. En este sentido se produjeron reuniones con ERC, PNV y PRC, encuentros llamados a elevar la presión sobre la formación de extrema izquierda y preparar el relato de que, si se va a lecciones, la factura negativa del reparto de culparas caerá en su mayor parte en Iglesias.

Sánchez comió en un restaurante de Santander con el líder del Partido Regionalista de Cantabria, Miguel Ángel Revilla. En declaraciones a los medios después de verse con el presidente en funciones, y siempre fiel a su estilo directo, Revilla afirmó: «Yo creo que él [Sánchez] no quiere unas elecciones. La impresión que tengo es que vamos a unas elecciones». Eso es al menos lo que le dice su «olfato político» afinado tras décadas en activo. Para Revilla, si finalmente se acude a elecciones en noviembre se tratará de «un fracaso de la política». El presidente cántabro ofreció además un análisis sobre el actual bloqueo en las negociaciones: un gobierno de coalición con UP es «un riesgo» para el PSOE, ya que la confluencia que abandera Pablo Iglesias es un «conglomerado» de fuerzas que cuenta con «cuatro portavoces» en el Congreso, lo que explica precisamente la «reticencia» de Sánchez a pactar, aunque todas las siglas sean de «izquierdas».

En el marco de esta estrategia socialista se produjo una reunión ayer entre el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, y la número dos del PSOE Adriana Lastra. A la salida de dicho encuentro el líder independentista aseguró que «por ERC no será» y que si la investidura de Sánchez depende de la abstención de su grupo esta se producirá. «Nos mantenemos como en julio», aseguró Rufián, aludiendo al inicial voto en contra de ERC que se transformó en abstención en segunda votación. El joven político catalán manifestó también su opinión sobre la última propuesta programática presentada por los socialistas. De ésta dijo que les «gusta» en lo referente a las propuestas sociales pero considera «nefasto» el párrafo en el que el PSOE se niega en redondo a la celebración de un referéndum de autodeterminación en Cataluña, un epígrafe que «se lo podrían haber ahorrado».

Diferencias en la cuestión catalana aparte, Rufián dejó claro en cualquier caso de que «no queremos darle una segunda oportunidad a la derecha». «Ningún demócrata quiere que el fascismo, que la derecha más reaccionaria llegue a gobernar», reiteró al tiempo que cargó con quien a su juicio es el gran responsable de que no se haya producido ya la investidura, el secretario general de Unidas Podemos Pablo Iglesias. De él dijo que es inadmisible que se sienta «humillado porque no le dan un Ministerio», cuando el presidente de ERC, Oriol Junqueras, permanece en prisión preventiva por su papel en el procés y aún así está dispuesto a abrir la puerta a la política y el diálogo. «Si nosotros estamos dando una oportunidad a la palabra y la política, la pregunta es por qué ellos no», subrayó. Rufián calificó de «negligente» que Iglesias y Sánchez lleven un mes sin hablar y justificó la posición de su partido, de no bloquear la investidura de Sánchez, en que los ciudadanos el 28 de abril pidieron «diálogo».

Si Sánchez viajó a Santander para comer con Revilla la reunión con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, se produjo en Ferraz. Horas antes Aitor Esteban, el portavoz en el Congreso, había dejada clara la postura de los nacionalistas vascos: el PNV está haciendo «todo lo posible» para que triunfe la investidura y de que su partido nunca será un «obstáculo» para Sánchez.

Posturas

ERC

El portavoz del partido republicano en el Congreso, Gabriel Rufián, adelantó que se «mantendrán como en julio» y que facilitarán la invesidura si esta depende de su abstención . Pese a todo consideró «nefasta» la negativa del PSOE a un referéndum de autodeterminación en Cataluña.

PNV

Aitor Esteban dejó claro que va a poner toda la carne en el asador prara evitar el 11-N. Ayer aseguró que su partido no será un «obstáculo» en una hipotética nueva investidura de Pedro Sánchez y, de hecho, ha apuntado que está haciendo «todo lo posible» para que el socialista acabe siendo presidente.

Bildu

La portavoz de Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, no quiso adelantar cuál podría ser el sentido del voto de su formación en una hipotética nueva investidura de Pedro Sánchez pero ha subrayado que harán lo posible para cerrar el paso a la derecha. «Estamos donde estábamos (en julio)», dijo intentando resumir su postura.