Mas recurrirá la obligación de dar el 25% de las clases en castellano

El TSJC determina que cinco colegios catalanes deben adoptar la medida

La Razón
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Ocho años dura ya la batalla por el castellano en los colegios catalanes que se libra en los tribunales. Pero ahora, coincidiendo con un momento de extrema tensión política entre los gobiernos de Mariano Rajoy y Artur Mas, fruto del proceso soberanista, llega una sentencia que supone un duro revés para la Ley de Educación de Cataluña (LEC). El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ordenó ayer que cuando un alumno lo solicite en su clase se imparta el 25 por ciento de las horas lectivas en castellano. Esto es, como mínimo, lengua y literatura castellana y una asignatura troncal.

La resolución responde a la petición de cinco familias para que sus hijos puedan recibir educación en castellano. Los jueces señalan que el catalán debe ser considerado como el «centro de gravedad» del sistema educativo, pero fijan una presencia mínima del castellano como lengua vehicular en un 25 por ciento de las horas lectivas.

Es la primera vez que un tribunal fija un tanto por ciento de horas lectivas en castellano. «¿Por qué un 25 por ciento?», se preguntaba ayer la consellera de Enseñanza catalana, Irene Rigau. Aunque le gustaría equivocarse, sospecha que se pretende imponer a Cataluña a través de los tribunales el modelo que el Gobierno ha implantado en las Islas Baleares o la Comunidad Valenciana.

Rigau, que confirmó que la Generalitat recurrirá la decisión judicial, alegó que la ley defiende que los porcentajes deberían implantarse dependiendo de la realidad de cada centro. Pero el TSJC ha impuesto un único porcentaje en escuelas con realidades diferentes. Los cinco colegios que deberán adoptar la decisión jucicial son las Escuelas Pías de Sarrià y Mare de Déu del Roser en Barcelona; Sant Bonaventura Franciscans de vilanova i la Geltrú; Alba Vallès, de Sant Fost de Campsentelles; Escuelas Pías Sant Josep de Calassanç, de Sabadell, todas en la provincia de Barcelona.

Son los colegios a donde van los ocho alumnos de las familias que acudieron a los tribunales. Aunque para el curso actual 2013-2104, en total tan sólo 24 familias de 600.000 pidieron la escolarización en castellano.

Tras acusar al TSJC de extralimitarse con sus funciones, pues como tribunal «tiene la función de hacer cumplir las leyes, no cambiarlas», Rigau exclamó que es una situación «soprendente» e «incomprensible» que ocho alumnos puedan cambiar un modelo educativo. Avanzó que el lunes se reunirán con las cinco escuelas a las que «se obliga a incumplir la LEC», para ver como acatan la resolución. El TSJC les ha dado un mes para adoptar la medida.

La decisión judicial tumba uno de los argumentos clave del gobierno catalán en defensa de la inmersión lingüística en catalán: que los alumnos que lo soliciten sean atendidos por el profesor en castellano. El TSJC concluye que conlleva la discriminación igual que la separación en grupos por razón de la lengua habitual y desnaturaliza el derecho a tener una educación en castellano.

Las claves de la resolución del TSJC

Tres asignaturas

Por primera vez un tribunal impone que si un alumnos lo pide, en la clase se imparta un porcentaje de horas en castellano. Se debe impartir además de lengua y literatura castellana, como mínimo, otra asignatura troncal.

Sentencia del Estatut

Las reosluciones reconocen el catalán como centro de gravedad del sistema educativo, pero suscriben la sentencia del Estatut del Tribunal Constitucional que considera el castellano como lengua vehicular en Cataluña.

Cinco escuelas

Los cinco autos ordenan a los directores de las cinco escuelas afectadas a adoptar las disposiciones pedagógicas oportunas para la efectiva ejecución de la resolución en el plazo máximo de un mes. La Generalitat recurrirá.