(Pre) acuerdo en mayo, fracaso en julio

La única fecha en la que los morados veían más cerca la coalición.

La vicepresidenta lideró las negociaciones por el PSOE
La vicepresidenta lideró las negociaciones por el PSOE

a única fecha en la que los morados veían más cerca la coalición.

Solo hubo una esperanza. Y de los más de 80 días de negociación, pocos de ellos acabaron tornándose productivos. La negociación desde las elecciones generales se tornó enfangada por el cruce de reproches y acusaciones, que ya señalaban la crónica anunciada; el fracaso parlamentario. Dos partidos protagonistas a los que el resto de fuerzas, tanto del bloque de derechas como de los posibles aliados de izquierda, achacaban como responsables de la crisis institucional.

Con la investidura fallida, ayer quedaba patente dentro de las filas moradas la inmovilidad del líder del PSOE durante este largo periodo para negociar. Entendían que una vez desmarañado el cruce de ofertas de las últimas 48 horas se comprendía aún mejor la negación de los socialistas a incluir dentro del Gobierno a sus dirigentes.

Del tiempo contemplado desde las elecciones hasta que la presidenta del Congreso fijó la fecha de investidura, solo fueron preciados los primeros días de mayo para llegar a un acuerdo. Se recuerda hoy el optimismo para llegar al entendimiento, con el que terminaba la primera reunión entre Sánchez y Pablo Iglesias, el 7 de mayo. Entonces, la premisa era la de trabajar con «prudencia», «discreción» y «tranquilidad» para llegar a un buen acuerdo. De entonces, el cerrojazo informativo que impuso el partido morado para dar luz verde a un gobierno de coalición completo. De ahí, que la primera propuesta de los socialistas fuera la mejor valorada por Podemos y entonces el clima entre ambos fuera distendido, que hacía presagiar que el camino hacia la coalición estaba, más o menos, despejado. Fue en esa cita cuando, Sánchez puso encima de la mesa la oferta de un Ejecutivo de coalición y la propuesta de ceder a Podemos la presidencia del Congreso e incluso un número reducido de ministerios. Esa buena predisposición, se truncó poco después. Las negociaciones se pausaron a la espera de la nueva cita en las urnas. Así, tras el 26-M, el líder del PSOE llamó a Iglesias a «repensar» la realidad. Fue entonces cuando en el PSOE comenzaron a apostar por el Gobierno monocolor. Los resultados enfrían la coalición y el 17 de junio llegaría el nuevo término acuñado para avanzar hacia la legislatura: «el gobierno de cooperación» que solo aseguraba a los hipotéticos «socios preferentes» puestos intermedios en cargos de la Administración. En este punto, las fuentes consultadas, ya veían, con acierto, la negativa de los socialistas a incorporar ministros morados. Desde entonces hasta la última semana, se siguieron secundando las reuniones, pero los avances eran mínimos. Reunidos los equipos negociadores el domingo trataron de atar la segunda votación en el Congreso, pero el domingo a media noche se levantaban sin acuerdo, con la única certeza de que Irene Montero sí entraría en el Gobierno.

El miércoles, PSOE y Podemos escenificaron sus grandes desencuentros y su nula confianza en aras de llegar al desbloqueo. A las 14:00 horas de ese día, finalizaba la reunión presencial entre Carmen Calvo y Pablo Echenique. Sin acuerdos, y sin saber muy bien sí volverían a citarse. Entonces el PSOE dejaba en manos de Podemos la negociación, sin explicar públicamente la oferta. La tarde de infarto precedió a la noche que se alargó informativamente y que se completó con las filtraciones de Moncloa sobre las supuestas «exigencias de Podemos». A las 19:30 h, fuentes de la formación morada confirmaban que Sánchez había llamado a Iglesias rechazando la cesión de competencias en Hacienda, Trabajo, Transición Ecológica e Igualdad. Además, era la «última palabra» del presidente, que la tildaba de «buena oferta». A las 21 h, los socialistas filtran supuestas «exigencias» de Podemos. Para los morados eran «propuestas iniciales» que incluían una vicepresidencia de Derechos Sociales y Medioambientales y cinco ministerios. A las 21:50h el PSOE hace pública su última oferta; la vicepresidencia de Asuntos Sociales, los Ministerios de Vivienda y Economía Social, Sanidad y el ministerio de Igualdad, que Podemos rechaza. El jueves, a las 11:15h Podemos hace pública una contraoferta para desbloquear; Pide una vicepresidencia y tres ministerios. El PSOE la rechaza. A las 14:14h, Iglesias lo vuelve a intentar, en público ante la tribuna. Cede trabajo. 15:15h, llega la negativa de Adriana Lastra y la sentencia a la investidura.