Rajoy recibe el aval para negociar con C’s pero elude las condiciones

Telefoneó a Pedro Sánchez para fijar una fecha para la investidura pero el líder del PSOE no le contestó

Mariano Rajoy sigue sin desviarse de sus ritmos. Con los informes ya elaborados por parte de Moncloa sobre las precisiones o matizaciones que cabría introducir en las condiciones de Albert Rivera, ayer acudió al Comité Ejecutivo del PP y escenificó lo que quería, que tenía el aval de su plana mayor para afrontar la negociación. Una reunión de trámite, sin discusión, en la que no se votó y en la que el presidente del Gobierno en funciones no bajó ni siquiera al detalle de valorar cada una de las condiciones ni de anticipar a su dirección su viabilidad y qué margen hay para su desarrollo político y jurídico. Hoy se volverá a reunir con el líder de C’s, y Rajoy decidirá cómo gestiona la negociación de esas condiciones.

«He acordado una reunión con el presidente de C’s. Lo razonable es que se empiece a negociar lo que se nos ofrece, un acuerdo de investidura. Creo que sería posible un entendimiento y absolutamente imprescindible en los temas urgentes como son el Presupuesto, el techo de gasto y la estabilidad y la deuda pública», explicó. También anticipó que quiere volver a hablar con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, sobre la fecha de una sesión de investidura y para preguntarle de nuevo si se mantiene en el «no» al PP y quiere unas nuevas elecciones. Ayer mismo le llamó por teléfono, pero el líder socialista no le respondió.

Mucha expectativa previa pero la Ejecutiva del PP no habló «ni una sola palabra», según contó Rajoy, de esas seis condiciones para que su partido pase de la abstención técnica al «sí» en la investidura del líder popular. «No hemos hablado de las condiciones, con absoluta franqueza. Yo he convocado al Comité Ejecutivo sólo para que me autorizase a negociar», detalló.

La dirección popular admite oficiosamente que las condiciones de Rivera no pueden ser un contrato de adhesión. También advierten de las dificultades que implican algunas de esas condiciones, que suponen reformas constitucionales y otras modificaciones del marco normativo. Pero en público, sin embargo, la cúpula popular coloca el acento en su disposición a ser generosos y en la exigencia de esa actitud a los demás partidos.

«Problemas en el futuro»

Cuando Rivera marcó sus condiciones, Rajoy ganó tiempo con la decisión de convocar a su Comité Ejecutivo para decidir, según explicó entonces, si aceptaban o no sus demandas. Ayer, sin embargo, señaló que el PP no ha venido a hablar de condiciones. Y ante su Ejecutiva colocó el acento en el hecho de que la prolongación de esta situación de interinidad «puede provocar problemas en el futuro porque urgen adoptar medidas como la aprobación del techo de gasto y de los Presupuestos y responder a los compromisos que España tiene con Bruselas. «Hace falta un Gobierno ya. Es una anomalía estar en funciones durante ocho meses. Esta situación es mala para España y la única urgencia es formar un Gobierno y evitar nuevas elecciones». Una reunión que se presumía clave para el futuro de la negociación, confirmó la autoridad interna de Rajoy y que su liderazgo está blindado por mucho que pueda elevar la presión el PSOE para condicionar su abstención a que el candidato del PP no sea él.

Ayer Rajoy no se movió del discurso que viene manteniendo desde el 26-J. Insistió en que es «un disparate prolongar esta situación», y reiteró su compromiso de «luchar hasta el final» para que no se repitan las elecciones y para que «la política española recupere su madurez». Anunció el 10 de agosto una reunión del Comité Ejecutivo Nacional de su partido para decidir si aceptaba o no las condiciones que C’s ofreció como requisito para apoyar la investidura. El jueves volverá a reunirse con Rivera y en la dirección popular dicen que si esa entrevista va bien, todo debe ir rápido para que la semana que viene pueda haber ya una fecha para convocar la sesión en el Congreso. Pero sus planes dependen de la respuesta del líder de C’s, quien ante las filtraciones de la dirección popular sobre la necesidad de marcar matices a sus condiciones, precisarlas para ver su concreción política y jurídica, respondió advirtiendo que si no eran bendecidas retiraría su oferta. En cualquier caso, la política se mueve en un juego de tiras y aflojas, en el que los discursos se sustentan en la escenificación tacticista. Y en ese juego, Rajoy ignoró ayer el ultimátum de Rivera. «Podemos aceptar muchas cosas. O no», explicó. Aunque Rajoy incidió en que no se había hablado «ni una palabra» sobre las condiciones, el presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, sí señaló que algunos de los requisitos ya iban en el programa del PP.

Barberá, Figar y Pujalte, los ausentes

El Comité Ejecutivo Nacional del PP se celebró con la ausencia, entre otros, de Rita Barberá, Vicente Martínez-Pujalte, Lucía Figar e Ignacio González, que no acudieron al encuentro en el que se valoraron las condiciones de C’s para apoyar al PP. En cuanto a Barberá, la ex alcaldesa de Valencia está a la espera de que el TS decida sobre su futuro judicial. Mientras, Pujalte fue denunciado por la Fiscalía por falsedad y cohecho. La ex consejera madrileña Figar está investigada en la «Púnica» y González, ex presidente de la Comunidad de Madrid, está siendo investigado en relación con su ático.