Rajoy sitúa la recuperación en el centro de la campaña del PP

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante un Comité Ejecutivo del Partido Popular
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante un Comité Ejecutivo del Partido Popular

Será el secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos, el encargado de inaugurar esta mañana el seminario en el que varios expertos analizarán el estado de conservación del Lago de Sanabria, ante las advertencias de un grupo de científicos sobre su deterioro. El todavía ministro Miguel Arias Cañete ha delegado en Ramos porque a la misma hora asistirá a la reunión del Comité Ejecutivo del PP, que estará centrado en la campaña electoral.

No obstante, salvo sorpresa de última hora, Arias Cañete mantiene su agenda oficial para el resto de la jornada, y también para los próximos días, incluido un viaje a Marruecos donde está previsto que participe en el Salón Internacional de la Agricultura. Lo lógico, y es el escenario con el que trabajan en Moncloa, es que el relevo se certifique en el Consejo de Ministros de este viernes, pero es una decisión exclusiva del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Rajoy aprovechará hoy la reunión del Comité Ejecutivo para marcar las líneas estratégicas de la campaña electoral. Y el eje será el discurso de la recuperación económica y el compromiso de que sus efectos empezarán a sentirse cada vez con más fuerza en la calle. El PP concentrará todas sus energías de campaña en la economía bajo la bandera de que su gestión ha sacado a España de la crisis que contribuyó a generar y a agravar la gestión socialista. La herencia del PSOE, por tanto, como peligro a conjurar con el voto al PP, dicta el argumentario electoral de los populares.

Rajoy instará a su partido a que se movilice como si lo que estuviese en juego fueran unas elecciones autonómicas y municipales, «vendiendo» por todo el territorio su discurso de la recuperación para poner sordina al de la desigualdad social que centrará la campaña del PSOE.

De la reunión de esta mañana cabe esperar pocas sorpresas tanto en los discurso oficiales como en el turno de ruegos y preguntas. El clima es ya totalmente electoral, aunque la campaña no arranque oficialmente hasta el próximo día 9, y tanto el PP como los demás partidos evitan en la medida de lo posible enredarse en discusiones internas que puedan desgastarles en las urnas.

En el caso del PP, de aquí al 25 de mayo el Gobierno intensificará su mensaje en positivo, en clave puramente discursiva, pero también de acción legislativa. Los ministros se implicarán en la batalla por el voto y también la plana mayor del partido. Y Rajoy centrará sus actos en aquellas «plazas» en las que el PP necesita reforzarse electoralmente para consolidar la victoria apretada que pronostican la mayoría de las encuestas electorales. En Cataluña, por ejemplo, cuentan con su visita en al menos dos ocasiones de aquí a la cita en las urnas.

En el último Consejo de Ministros antes de Semana Santa el candidato ya adelantó su disposición a debatir con su álter ego socialista, Elena Valenciano. Ayer, el vicesecretario de Organización y coordinador de la campaña de este partido, Carlos Floriano, y su homólogo en el PSOE, Óscar López, iniciaron las conversaciones para poner fecha y nombres a los debates en la televisión pública. TVE ha hecho una propuesta para organizar dos debates, uno con los candidatos de los dos principales partidos, y el segundo abierto ya a las demás formaciones. Así se ha hecho ya en anteriores convocatorias de elecciones europeas.