Ruz seguirá con «Gürtel» tras aprobar su prórroga el CGPJ

Foto de archivo, tomada en Las Palmas de Gran Canarias el 25 de enero de 2013, del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz
Foto de archivo, tomada en Las Palmas de Gran Canarias el 25 de enero de 2013, del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz

La comisión permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) decidió ayer por unanimidad prorrogar durante seis meses la comisión de servicios del juez Pablo Ruz en su puesto de la Audiencia Nacional, en el que investiga los casos «Gürtel» y Bárcenas. Con esta decisión, el CGPJ ha aceptado la propuesta que en este sentido le hizo el pasado 23 de diciembre la Sala de Gobierno de la Audiencia Nacional al considerar que Ruz está realizando una «labor positiva» en el juzgado y para dar continuidad a su trabajo.

Ésta es la primera decisión que adopta la comisión permanente del Poder Judicial, integrada por su presidente Carlos Lesmes y cinco magistrados, y que, tras la reforma de esta institución, constituye el núcleo duro del nuevo órgano de gobierno de los jueces.

Hace unos días, la Audiencia Nacional solicitó por unanimidad al Consejo General del Poder Judicial esta prórroga de la comisión de servicios al juez, quien se encuentra al frente del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional desde mayo de 2010, cuando sustituyó a Baltasar Garzón.

La titularidad del juzgado corresponde realmente al juez Miguel Carmona, quien hasta hace poco era vocal del Consejo General del Poder Judicial y que en noviembre fue nombrado por el Gobierno como magistrado de enlace ante el Reino Unido.

El pasado 24 de julio, el Poder Judicial ya acordó que Pablo Ruz ejerciera como juez de apoyo durante seis meses más a contar desde la vuelta del propietario de la plaza, el ex vocal del CGPJ, pero en vista de que Carmona no vuelve ahora se tenía que decidir de nuevo quién continuará en el juzgado, informa Efe.

Ruz no es el titular del juzgado y está en él en comisión de servicios desde que el CGPJ suspendiera al juez Baltasar Garzón en mayo 2010 por ordenar las escuchas en prisión entre los imputados del «caso Gürtel» y sus abogados.