Un plan de recuperación integral

La Razón
La RazónLa Razón

En estos momentos, el Monarca deber ser evaluado y tratado, no sólo por la lesión reciente de la cadera, sino en su totalidad, teniendo en cuenta el historial de patologías anteriores (una hernia discal, estenosis de canal, patología degenerativa de cadera, lesiones en las rodillas) que se han dado en un breve espacio de tiempo, en tres años.

Al margen de protocolos existentes sobre cómo se ha de tratar la recuperación de la cadera, se debe contemplar al paciente como un todo en el que hay que llevar a cabo un estudio biomecánico funcional. En éste debe contemplarse su currículo de intervenciones previas y las secuelas que hubieran podido quedar, también un análisis de movimiento, uno de tipo postural, además de plantar. Con todos los datos, se podrá realizar un plan de abordaje integral en el que se pauten las sesiones de fisioterapia, de trabajo del movimientos y toda una serie de etapas en las que se vaya recuperando la movilidad completa y óptima del paciente.

La recuperación no se puede contemplar desde el punto de vista simplista de una sola lesión, la de cadera. Además, estamos ante un paciente activo, muy deportista, que hasta hace tres años tenía un buen estado físico, que posiblemente se ha visto mermado por las últimas lesiones. Porque es evidente que desde hace tres años, los problemas se suceden unos tras otros.

El plan de rehabilitación debe ser revisado por un profesional de forma periódica, un médico rehabilitador, además de la atención diaria de la figura del fisioterapeuta. Si sólo estuviésemos ante una prótesis de cadera estándar hablaríamos de tratamientos sencillos, pero es algo más complicado. Éste es un buen momento para hacer un parón y valorar todo, sobre todo la disminución de la funcionalidad.

Posiblemente no pueda pasar mucho tiempo sentado o no pueda tener grandes desplazamientos, porque puede repercutir de forma negativa en su recuperación. Sólo conociendo el plan integral, sabremos qué tiempo puede estar sentado, cuánto caminando o cuánto tumbado. Hay que ser cautos, hay que hacer las cosas paso a paso, porque precipitarse resultará negativo a largo plazo.

No deben darse bajo ninguna circunstancia, no sólo porque sea el Rey, situaciones que intenten forzar y acelerar la recuperación por algún motivo en concreto. Con ello, sólo se conseguiría un retraso a largo plazo, bien porque que pudiera aparecer una lesión nueva o recaer en una ya existente. Ante todo hay que pensar no sólo en que habrá una nueva intervención y que tiene que llegar en buena forma, sino que tendrá que recuperarse de la misma. Lo cierto es que estamos ante un paciente que guarda un buen estado físico y que desde luego se recuperará más pronto de lo esperado y de la forma más correcta.