Una célula detenida en 2015 en Cataluña planeó atentar con explosivos caseros

La célula se creó a principios de 2014 y se denominó “Fraternidad islámica. Grupo para la predicación del yihad” y la mayor parte de sus integrantes residían en Terrassa

Agentes de los Mossos d'Esquadra salen con documentación tras inspeccionar la vivienda de una de las nueve personas que han sido detenidas en el marco de una operación contra el terrorismo yihadista que están llevando a cabo la policía catalana, coordinada por el juzgado número 1 de la Audiencia Nacional.
Agentes de los Mossos d'Esquadra salen con documentación tras inspeccionar la vivienda de una de las nueve personas que han sido detenidas en el marco de una operación contra el terrorismo yihadista que están llevando a cabo la policía catalana, coordinada por el juzgado número 1 de la Audiencia Nacional.

Una célula yihadista desarticulada en 2015 y que deseaba atentar en lugares emblemáticos de Barcelona como el Parlament se planteó cometer un secuestro para comprar explosivos o bien fabricarlos de forma casera “con productos químicos de adquisición legal”, tal y como intentaron los terrorista del 17-A.

Una célula yihadista desarticulada en 2015 y que deseaba atentar en lugares emblemáticos de Barcelona como el Parlament se planteó cometer un secuestro para comprar explosivos o bien fabricarlos de forma casera “con productos químicos de adquisición legal”, tal y como intentaron los terrorista del 17-A.

Los diez presuntos integrantes de esta célula, desarticulada en marzo de 2015 por los Mossos d’Esquadra en la llamada operación Caronte, serán juzgados a partir de enero en la Audiencia Nacional y se enfrentarán a una petición de la Fiscalía de entre 7 y 19 años de cárcel por delitos de integración y colaboración con el Dáesh.

Las similitudes de esta célula con la que en agosto perpetró los atentados en Las Ramblas (Barcelona) y Cambrils (Tarragona) son muy numerosas, entre ellas sus planes de fabricar explosivos con productos químicos de venta legal, como los que adquirió la célula que atentó en Las Ramblas, que acumuló en Alcanar centenares de litros de acetona y agua oxigenada destinados a la composición del explosivo conocido como “la madre de Satán”.

También, la juventud y la entrega a la causa yihadista de sus integrantes, y su sumisión a un líder maduro, según ha explicado a Efe la fiscal Dolores Delgado, coordinadora de asuntos de terrorismo en la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

Según el escrito de acusación, al que ha tenido acceso Efe, el líder de la célula era Antonio Sáez Martínez, un español convertido al islam conocido como Alí el peluquero y que fue quien propuso “perpetrar un atentado en territorio español señalando que tendría un contacto que podría conseguirle explosivos”.

En esa reunión, celebrada en la peluquería en la que Alí trabajaba en Barberá del Vallés (Barcelona), también “propuso el secuestro de una directora de una sucursal bancaria como forma de financiar la compra de explosivos y armas o si no fabricar explosivos caseros con productos químicos de adquisición legal”.

Alí contaba con dos máximos colaboradores, los marroquíes Lahcen Zamzami y Rida Hazem, que ejercían de líderes espirituales de la célula y que “infundieron un cuerpo doctrinal al grupo orientado a la práctica de la yihad violenta y obligatoria como sinónimo del ‘islam correcto’”.

De hecho, en esos encuentros, miembros de la célula “razonaban sobre la muerte por la causa de Alá”, asegurando que no causaba sufrimiento. “Apenas el equivalente a un pellizco o a una picadura de abeja”, sostenían.

La célula se creó a principios de 2014 y se denominó “Fraternidad islámica. Grupo para la predicación del yihad” y la mayor parte de sus integrantes residían en Terrassa (Barcelona).

Celebraban sus reuniones en domicilios, mezquitas de Sabadell y Barberá del Vallés (Barcelona) así como en locales comerciales abiertos al público. En ellas “se debatía sobre la posibilidad de realizar la yihad, fuera marchándose a Siria o cometiendo un atentado en España”.

Abdellatif Chahmout, que se encuentra huido, “fue el primero de los miembros de la célula que, siguiendo los postulados de Zamzami y Hazem y contando con su ayuda logística, se desplazó a zona de conflicto, concretamente a Iraq” en 2014.

Otros tres integrantes de la célula, Taofiq Mouhouch, Kayke Luan Ribeiro y Mohamed El Gharbi, fueron detenidos en Bulgaria cuando pretendían pasar a Turquía con destino a Siria y a raíz de su arresto, el converso David Franco Portolés, Ibrahim, se mostró dispuesto tanto a marcharse a Siria con su mujer y sus dos hijos menores como “a cometer un acto terrorista” en España.

También emergió el tercer converso de este grupo, Jacob Orellana, dispuesto a viajar a Siria y sugirió atacar a los “peces gordos”, en alusión al asesinato de políticos o al ataque de instituciones como el Parlament.

Con el fin de atentar, “la célula realizó estudios fotográficos de los siguientes objetivos”: el Parlamento de Cataluña, la Comisaría de Mossos d’Esquadra en la plaza de España de Barcelona, el Hotel Arts, ubicado en la zona del Puerto Olímpico, y una sinagoga, entre otros.