Los «anticapis» preparan su venganza contra Errejón

La corriente de Urbán, próxima a Iglesias y con cuentas pendientes con los errejonistas, es clave para decantar la balanza en Vistalegre

De derecha a izquierda, Miguel Urbán y Yanis Varoufakis en las jornadas «Plan B para Europa» el pasado mes de febrero
De derecha a izquierda, Miguel Urbán y Yanis Varoufakis en las jornadas «Plan B para Europa» el pasado mes de febrero

La corriente de Urbán, próxima a Iglesias y con cuentas pendientes con los errejonistas, es clave para decantar la balanza en Vistalegre

Podemos ya no es una fábrica de amor sino una marejada permanente en la que la vía «tercerista» de los anticapitalistas intenta tomar posiciones bajo el mensaje de cordura y tranquilidad. El arbitraje de la corriente liderada por Miguel Urbán no deja de ser una venganza que se sirve en plato frío, según señalan fuentes del partido morado, que creen que los «anticapis» están aprovechando para asumir un papel al ser conscientes de su influencia tras el reñido resultado de las votaciones.

¿Cuál será la postura de Urbán y los «troskos»? Esa es la pregunta del millón que recorre los equipos de Iglesias y Errejón. Unos y otros reconocen que el escaso margen de diferencia que colocó al secretario general por delante del secretario político de Podemos ha convertido a los «anticapis» en un factor a tener en cuenta. «Son gente con una mentalidad de militante total, lo suyo es como un sacerdocio», señalan desde Podemos. Pese a ser la tercera opción de cara a Vistalegre II, Urbán y su gente forman una piña compacta, hiperideologizada y muy motivada que ha sabido aprovechar el discurso de la mediación frente al duopolio Errejón-Iglesias.

Las posiciones del secretario general, a priori, son más favorables para llegar a un acuerdo con Anticapitalistas. Pero en Podemos nada está escrito y los movimientos son susceptibles de cambiar en horas. «Todo dependerá del grado de proporcionalidad y descentralización que se negocie», apuntan fuentes pablistas. Lo cierto es que los «anticapis» buscan ocupar terreno e Iglesias ha lanzado en privado mensajes conciliadores en los últimos tiempos. En principio, habría buena disposición a hacer concesiones. Desde el entorno de Iglesias apuntan que pese a ciertas desavenencias existe una buena relación con Urbán desde hace años. «Claro que también existía con Errejón y ahora ambos se encuentran frente a frente pese a haber firmado una tardía tregua de Navidad», indican otros menos optimistas.

Claro que es mayor el pesimismo ante un hipotético acuerdo con la línea errejonista. Sin descartar ninguna posibilidad, el secretario político de Podemos y los «anticapis» han sido en buena medida como el agua y el aceite. Hay que recordar que el primer gran choque en el partido morado, tras los resultados de las europeas de 2014, fue protagonizado por el trío Iglesias-Errejón-Monedero frente a las aspiraciones de los miembros de Izquierda Anticapitalistas. En aquel momento la tensión se disparó con acusaciones cruzadas que finalmente se desactivaron de forma pública.

Sin embargo, fuentes de Anticapis recuerdan que el entorno de Errejón intentó sentar las bases de un organigrama de partido «serio» a principios de 2015 con objeto de desactivar la «infiltración» de dicho sector en los círculos de Podemos. Por entonces Errejón y su equipo intentaron planificar una «operación de limpieza» que no pudo llevarse a cabo por diversas circunstancias, incluyendo los primeros escándalos relacionados con la financiación del núcleo fundador del partido. Con anterioridad, el programa oficialista salido de Vistalegre prohibía la doble militancia, lo que obligó al partido trotskista a convertirse en asociación -Anticapitalistas.

Con esos mimbres, más las diferencias estratégicas y políticas, un posible apoyo de la corriente de Urbán parece complicado. Las recientes declaraciones de Urbán en las que exigía «transparencia» en la cuestión financiera a las candidaturas a Vistalegre II han sido interpretadas como un torpedo dirigido a la línea de flotación de Errejón. Y es que, como ya señaló LA RAZÓN, en los estratos más altos de Podemos consideran que la candidatura errejonista está manejando un mayor despliegue de medios económicos para preparar su campaña que saldría de un «fondo de guerra» preparado desde hace tiempo por los fieles al secretario político. Las palabras de Urbán no parecen ser inocentes. Pero en Podemos nada está escrito.

La votación de documentos: del 4 al 11 de febrero

El equipo técnico de Podemos fijó ayer el calendario para lel Vistalegre II. Según informaron en una nota, el periodo de votación de documentos y candidaturas comenzará el día 4 y finalizará el 11 de febrero. Día que coincide con la segunda jornada de Vistalegre. Así, ese día se presentarán presencialmente las candidaturas a los diferentes órganos de dirección y se eligirán los representantes de los círculos. Posteriormente, el día 12 se conocerán los resultados de las votaciones. Además, el equipo técnico ha establecido un período de 17 días, del 5 al 21 de enero, para la elaboración de documentos, y será el domingo 22 cuando se presenten los documentos provisionales, que serán de cuatro tipos: políticos, organizativos, éticos y de igualdad. El 2 de febrero se anunciarán las candidaturas y documentos definitivos, día que comenzará oficialmente la «campaña electoral». En las votaciones podrán participar aquellos que se hayan inscrito antes del 4 de enero, puesto que el censo se cerrará 30 días antes del comienzo de las votaciones, como defendía Pablo Iglesias, y en contra de Íñigo Errejón. Informa Rocío Esteban