Papá Noel-Illa anuncia que tendremos vacuna a final de año

El ministro Illa ha decidido dejar por un rato la filosofía y pasarse a la profecía, y así nos anuncia la buena nueva de la llegada de una vacuna para finales de año, más o menos. Ahí tenéis, nos dice generoso, en plan Papá Noel, la nueva ilusión de la Navidad junto al Gordo, los Reyes Magos y una cena de Nochebuena sin cuñados. Salvador (nunca un ministro de Sanidad tuvo un nombre más inapropiado) también dedica tiempo, me imagino, a buscar expertos invisibles para el llamado Centro Estatal de Salud Pública e incluso ha confesado: “Nadie supo ver la profundidad de la crisis sanitaria”. Viejo truco para quitarse la culpa de la chepa: si nadie lo vio, ¿cómo iba a verlo yo, cómo íbamos a verlo nosotros, pobres mortales como los demás? Algunos sí lo vieron, y avisaron. Hay pruebas. Lo digo a la espera de lo que diga Iker Jiménez, el especialista en misterios en el que tengo depositadas todas mis esperanzas, aunque yo no soy muy de fiar en ese sentido: antes las tuve depositadas en la Bruja Lola. El caso es que Iker vuelve a la tele, y quizá pueda aclararnos de una vez de dónde vino el bicho, si van a llegar los extraterrestres con la vacuna o si ya están aquí y son los que nos gobiernan.

Gamarra, tan cuca ella, dice ante la polémica de las concesiones a las autonomías, que “el Gobierno tiene (o debe de tener) el Mando Único”. No sé muy bien si se refiere al mando de la tele por el que se pelean las parejas o al mando único monclovita que desapareció y ella añora. ¿O quizá sobrevive en la sombra como Ana Soria? Lo digo porque Ponce ya no cuelga fotos con ella en las redes, dicen que para no molestar a las niñas que el torero tuvo con Paloma Cuevas, que cuando ven a papá con otra sufren mucho, las pobres. O sea, que la Soria, criatura nuestra, está pero no está. Como la Medalla de Oro de Barcelona que Ada Colau va a retirar al Emérito. Se la concedieron y ahora los independentistas quieren que la devuelva. En medio de todo, don Juan Carlos tiene suerte: si esto hubiera sucedido en tiempos de Pujol, tendría que devolverla con un 3% de interés.